Cuando las mentiras políticas son un negocio

Estas campañas electorales serán tierra fértil para la llamadas fake news: Sitios apócrifos e inventados a modo, perfiles falsos e información manipulada tratarán de distorsionar el discurso en la red a favor o en contra de candidatos. ¿Cuánto impactarán las noticias falsas en la elección? Seremos testigos de ello.

Por Gabriela Chávez

 Diseño: C. LilibethPeláez

Si la “nota” llega al noticiario de la noche, hay razones para festejar. Es el momento Carlos Merlo y su equipo destapan la cervezas y comienzan la fiesta. Su trabajo ha rendido frutos, su fake news se logró colar hasta la pantallas de televisión.

 

Están muertos de cansancio. Hacer noticias falsas y posicionarlas no es fácil: ésta docena de jóvenes pasa sus días –y a veces noches– maquilando notas, hashtags y comentarios en redes sociales positivos o negativos de una persona.

 

En la maquila, no interesa si los hechos son verificables, filtrados por alguien con el interés de dañar la reputación de otro, o si la historia fue creada como un guión de ficción, lo único importante es que lo lanzado al ciberespacio resuene entre los usuarios de Facebook, Twitter y buscadores. Tienen un máximo de 36 horas, para que la noticia desate los comentarios necesarios y medios de comunicación lo retomen y le den un espacio, incluso, en el noticiero nocturno.

 

“Ya tenemos la tradición de festejar cuando salimos en el noticiario de la noche”, dice Carlos a ADNPolítico, sin esconder la satisfacción de mostrar este logro empresarial, como quien  colecciona un trofeo en la repisa de su oficina.

 

A sus 28 años, Carlos es el fundador y director general de Victory Lab, una agencia de marketing digital en la Ciudad de México, en la que si bien se hacen campañas publicitarias como en cualquier otra agencia, hasta el año pasado, la médula del negocio fue la estrategia de noticias falsas o “periodismo digital personalizado”, como él lo define.

 

Este negocio que arrancó en 2012, ya lo llevó de tener una docena de empleados a  200 colaboradores regados en todo el país y de citar a entrevistas en un café de la colonia Roma a hacerlo en el piso 19 de un edificio del Paseo de la Reforma.

 

Por una estratégia puede cobrar desde 40,000 pesos al mes hasta más 500,000, según el alcance que se busque. Sí, el negocio de las noticias falsas es redituable y el 2018 es tierra fértil para ello, por eso, a poco más de cuatro meses de celebrarse los comicios donde se jugarán 3,416 cargos en el país, Carlos y su equipo, se disponen a ejecutar todas las estrategias de “periodismo digital personalizado” que la pidan.

“Ya tenemos la tradición de festejar cuando salimos en el noticiario de la noche”.

El comienzo

Para la elección presidencial del 2012, Carlos cuenta que una coalición electoral le pidió apoyo externo para que medios publicaran “ciertas noticias”, pero recuerda que en ese entonces lograr que un medio reconocido publicara sus mensajes era muy caro, por ello, decidió abrir sus propios medios.

 

“Abrimos un sitio con toda la intención de hacerlo crecer para que fuera un medio real, pero que tuviera tintes a modo”, cuenta Carlos. Y en 2015, la agencia utilizó por primera vez sus sitios como plataforma para correr una estrategia de noticias falsas. El secreto: nutrir la base de estos sitios para hacerlos parecer orgánicos, ciudadanos y locales.

 

A mediados de 2017, asegura que la agencia contaba con 150 sitios enfocados a desarrollar las estrategias de fake news, pero no quiso revelar cuáles.

 

Carlos asegura que después de la proliferación de noticias falsas durante las elecciones presidenciales en Estados Unidos, los comicios mexicanos quedaron como el terreno fértil para este negocio en el que ve que ahora juegan más agencias, todas, tratando de abordar las fake news a su manera pero aprovechando la credibilidad que tienen hoy los sitios de esfuerzo ciudadano, aunque sean fake.

 

“Más que demanda ha crecido la oferta. Ahora las agencias que se dedican a manejar redes sociales, las están incluyendo en sus servicios”.

“Abrimos un sitio con toda la intención de hacerlo crecer para que fuera un medio real, pero que tuviera tintes a modo”.

La transformación

En los últimos meses, la forma de trabajar de la agencia de Carlos pasó de información falseada a estrategias casi quirúrgicas basadas en datos, que dan un norte, para saber exactamente cómo llegarle a los potenciales votantes con lo que quieren escuchar.

Ahora dice, se dedica más a cambiar la percepción, es decir, un tipo de blindaje  en que si se publica un escándalo referente a un personaje, la agencia hace lo necesario para minimizarlo.

 

“Hacemos una noticia más grande o cambiamos esta percepción. Si alguien dice que Pedro trae un reloj de 6 millones de pesos, yo pongo a alguien que diga no, no es cierto cuesta esto y demás. Y así desmentimos el contenido”, dijo.

 

—¿Lo desmienten aunque sea cierto?—, se le cuestiona.

—Bueno, eso nunca nos ha pasado—, afirma entre risas.

¿Qué es un Fake News?

No todas las noticias falsas son iguales. De acuerdo con las agencias que las crean, se sigue una estrategia dependiendo del resultado que se quiera alcanzar. Aquí los tres tipos frecuentes:

Inventadas

Apologías

Discursos

automatizados

Consiste en crear un hecho

o inventar algo relacionado con una persona y publicarlo como verdadero. Estas mentiras crean desinformación en la audiencia y agudizan la controversia.

Esta estrategia consiste en enaltecer cualidades acerca de un evento o una persona con el interés de dirigir la atención sobre este sujeto hacia lo positivo. Son utilizadas para desviar el foco de los defectos de un personaje o hecho. Pueden diseminarse con sitios hechos a modo de propaganda.

Consisten en dirigir discursos específicos y para su publicación se utilizan redes de cuentas automatizadas, frecuentemente en Twitter, que hablan sobre el mismo tema y en el mismo tono de forma repetitiva, acaparando la conversación. Por su impacto masivo pueden llegar a influir en la opinión pública.

¿A cuánto la mentira?

49,000

pesos al mes es el costo  de una campaña por seis meses utilizando noticias falsas en redes y sitios

1,000,000

de pesos mensuales  puede costar una campaña de fake news para una  delección presidencial

“El paquete más chiquito que tenemos cuesta 49,000 pesos al mes y la contratación mínima es de seis meses. El paquete más robusto para una campaña presidencial grande, un 1 millón de pesos al mes. Y eso es lo que dure la campaña”, declaró Merlo a mediados de 2017 a Expansión.

 

En este 2018 la oferta se amplió, al igual que los costos: Hoy tiene paquetes para un diputado que busca impacto en una demarcación por 20,000 pesos al mes, hasta 150,000 dólares. La contratación se realiza en persona y con pago en efectivo y el  plan se entrega en una carpeta membretada en manos del interesado.

 

Con el pago viene la promesa: La publicación de contenido diseñado para elevar la imagen del cliente o demeritar a la competencia, a través de su red de más de 150 sitios de internet, la mayoría de corte aparentemente ciudadano.

 

“Lo que hacemos es publicar en los sitios y en Facebook y Twitter a través de bots. Los colocamos con hashtags para que la gente se lo encuentre, empezamos a arrobar a sitios de medios en tono muy ciudadano, a medios y periodistas y ellos lo lo publican. Una vez que uno de éstos jala, es momento de meter la pauta en Facebook, una pauta muy fuerte en 12 horas como 90,000 pesos y se hace nacional porque se hace nacional”, detalla.

 

El esquema de Victory Lab no es la única opción en el mercado. Existen también colectivos como @100tifika, especializados en viralizar hashtags y crear trending topics a modo, especialmente en Twitter.

La contratación se realiza en persona y con pago en efectivo y el  plan se entrega en una carpeta membretada en manos del interesado.

Las variedades

Poner la lupa sobre la proliferación de fake news no solo abrió la conversación acerca del tema si no que fragmentó también la forma de hacerlas en distintas tipologías.

 

A la par de las estrategias personalizadas y los medios creados para encumbrar candidatos prevalecen las redes de cuentas automatizadas o bots, formato que se ha visto en diversas elecciones desde 2012.

 

“Nosotros protegemos la identidad de estas personas pero, sí te puedo decir que viene de parte de partidos políticos mexicanos”, puntualiza Benito Rodríguez, tuitero y líder del colectivo @100tifika, en una llamada telefónica desde su base en Colombia.

 

La red que dirige Rodríguez cuenta actualmente con 133,000 miembros dedicados a tuitear y crear hashtags dirigidos por el interés de quienes los contratan, la garantía es que éste se convierta en parte de la conversación dominante en Twitter –trending topic– en un lapso no mayor a tres horas. El costo 17,000 pesos por 28,000 tuits, que pueden convertir un hashtag en trending topic nacional.

 

El tuitero explica que donde más solicitudes recibe es de México, y aunque están basados en distintas localidades de la región, pueden manipular la geolocalización de los mensajes para que aparezca como si salieran de cierto país y sean vistos como legítimos.

Carlo considera que para este 2018 se seguirán usando este recurso, hasta que ya no surten tan buen efecto en la gente y presume tener “la red de bots más grande que existe” con cuatro millones de cuentas, las cuales se mantienen de forma orgánica para que, al igual que sus sitios, burlen de forma efectiva los candados impuestos por Twitter y Facebook y puedan seguir operando.

¿Y cuál es la alternativa?

Para este tipo de organizaciones, los esfuerzos y candados puestos por las tecnológicas como Twitter, Facebook y Google parecen no surtir el efecto deseado.

 

Y a pesar de las alertas emitidas sobre el tema, desde 2014 por organismos como el Foro Económico Mundial (WEF) –que identificó a las noticias falsas como uno de los 10 peligros más latentes para la sociedad– en 2018 las acciones contra las fake news en sus diversas variantes parecen aún endebles.

¿Qué tanto influyen las fake news?

De los 70 millones de personas que cuentan con acceso a internet en el país, 97% acepta usar redes sociales como principal medio para informarse de procesos democráticos, incluyendo las próximas elecciones presidenciales a celebrarse en 2018, de acuerdo con datos del Estudio de Usos y Hábitos de Internet en México, publicado por Infotec y la Asociación de Internet MX.

 

A nivel internacional, la Universidad de Oxford publicó en abril de 2017 un reporte titulado Proyecto de Propaganda Computacional, en el que concluye que el volúmen del uso de redes sociales, la proclividad de la gente a usarlas como principal medio de información y la facilidad que existe para crear y viralizar contenido falso, son capaces de manipular la opinión pública.

 

“Cuando noticias basura están respaldadas por la automatización, ya sea mediante algoritmos de diseminación que los operadores de las plataformas no pueden explicar al 100% o mediante bots que promueven contenido programado, los políticos tienen de alguna forma un set de poderosas herramientas de propaganda computacional. Ya sean actores del estado o no, pueden deliberadamente manipular y amplificar información sin hechos verificables en la red”, citó el informe.

 

Carlos y las personas que tienen estas agencias, también están convencidos que las noticias falsas influyen mucho en el ánimo de los votantes.

 

En contraste, Hunt Alcott y Matthew Gertzkow, investigadores de la Universidad de Stanford publicaron un estudio que reveló que, aunque las noticias falsas causaron impacto en la opinión pública en torno a las elecciones en Estados Unidos, éstas no fueron un factor determinante en el resultado. El estudio detalló que sólo 14% del electorado tomó la redes sociales como principal fuente de información en este tema.

 

Si bien, lo digital no lo es todo, tras las elecciones estadounidenses países como Francia, ya cuentan ahora con leyes que regulen este tipo de contenido y le de facultad al gobierno bajarlo de la red, en época electoral.

Atrápame si puedes

Tras las elecciones estadounidenses que llevaron a Trump a la Casa Blanca, el término fake news ganó reconocimiento y tanto organizaciones en pro de la transparencia y labor periodística como Politifact, la Red Internacional de Fact Checkers, así como las plataformas Facebook, Twitter y Google, han tratado de contrarrestarlas.

Hasta mayo de 2017, Politifact catalogó al menos 201 sitios de internet que publican noticias falsas en el mundo, cifra que al cievrre del mismo año subió a 328 y en la lista aparecen nuevos países como Chile, el primer latinoamericano en la misma. A la fecha el organismo no ha logrado catalogar algún sitio en México.

Facebook implementó a finales de 2017 un esquema de detección de noticias falsas que permite a los usuarios reportarlas, mismos que serán corroborados por un red de fact checkers. El contenido sea declarado falso no se borra, pero eliminará la posibilidad de que genere cualquier ingreso económico.

 

En el caso de Twitter, Hugo Rodríguez, director de políticas públicas, explica que para  contrarrestar la desinformación en esta plataforma han llevado a cabo talleres con organizaciones, y actualmente en México con partidos políticos para crear conciencia y abonar a tener internautas mejor informados.

 

Además de dichos talleres, y después que se probó que Rusia tuvo injerencia en la diseminación de fake news durante la campaña presidencial en Estados Unidos, Twitter dio a conocer ante el congreso de ese país que al corte de 2017, detectó 3.2 millones de cuentas automatizadas sobre las que tomaría algún tipo de acción. Para inicios de 2018 la cifra era más del doble.

 

“En la última actualización que dimos este 2018, este número ya representa 6.4 millones de cuentas, lo que quiere decir que hay un esfuerzo serio por parte de la empresa en detectarlas”, comenta Rodríguez en entrevista.

 

En el caso de Facebook, la red social ya trabaja con organizaciones como ABC News y Politifact para revisar la información que surge en la plataforma.

Mundo de mentiras

Esta es una pequeña muestra de los sitios que alrededor del mundo publican noticias falsas, la organización PoltiFact* recabó una muestra:

Fuente: PolitiFact (actualizada hasta el 16 de mayo  del 2017)

La lista contiene 201 sitios falsos. Arizona es el estado de EU con mayor concentración (66). Cinco no cuentan con localización. Otros 11 países sólo tienen un sitio cada uno.

En el caso de México, en 2017, Facebook anunció que implementaría herramientas para verificar información. Hasta ahora solo es posible reportar contenido como usuario, pues la red aún no cuenta con fact checkers locales –aunque han dicho que está en sus planes– sin embargo recientemente firmaron un acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE) para contrarrestar la desinformación en torno a los comicios presidenciales.

 

No obstante, este acuerdo no detalla acciones puntuales de cómo se verificará la información. Del mismo modo Rodríguez, de Twitter, dijo que están en pláticas con el INE para cerrar una serie de acciones contra fake news pero no hay aún detalles.

 

“Hemos platicado desde el año pasado, ahora es cuestión de afinar algunas conversaciones. Estamos en el proceso y no hay acciones puntuales aún. El objetivo de ambos actores es tenerlo listo antes del proceso electoral”, aclaró el ejecutivo de Twitter.

 

En México ya se está preparando una iniciativa para  que diversos medios de comunicación se unan con las autoridades electorales y otros organismo para poder hacer tener una red de verificadores de información que contrarresten la información falsa que circula por la red.

Pero, ¿qué pasa si un sitio falso existe desde 2011 o si existen 4 millones de cuentas controladas que cumplen con las reglas de Twitter?

“Son candados a páginas que tengan 12 meses de haberse creado, páginas que le pongan pauta excesiva a una sola fake news. Facebook, va a borrar todas esas páginas. Al final nuestro periodismo digital personalizado nace en 2011 como un esfuerzo real, al principio, de tener nuestros propios medios digitales, no nos aplican estas reglas”, dice Carlos de manera confiada.

¿Y la ética?

Tanto Carlos como Rodríguez del colectivo @100citifika consideran que las acciones que han emprendido las tecnológicas en contra de las noticias falsas no son suficientes.

Rodríguez comenta que desde que Facebook implementó sus controles ante noticias falsas les han cerrado el grupo por el que se comunican en dicha red unas tres veces; no obstante, siempre cuentan con un respaldo para seguir operando.

“Es muy difícil que nos detengan como grupo porque sabemos perfectamente cómo funcionan estas plataformas. Ya lo han intentado en el pasado y no lo han podido hacer”, dice Benito Rodríguez, tuitero y líder del colectivo @100tifika.

 

En el caso de Carlos, la antigüedad y constancia que tiene su red de sitios, y ahora las estrategias con más curaduría, los hace más difíciles de catalogar como falsos. Aunado a esto, comenta que existe un gran apetito por parte de los jóvenes por por trabajar en este tipo de estrategias, por lo que la oferta y la demanda por estos servicios se acentúa.

Al cuestionar su ética, Merlo considera que el hecho de que las noticias falsas tengan impacto o no, nada tiene que ver con él.

“La verdad es que si el ciudadano leyera y se interesara un poco más en saber nos cacharía. Si abriera otra página, confirmaría la información…yo siempre he dicho: nosotros no tenemos la culpa de que al ciudadano no le interese su país”, dice.

 

Como empresario, asegura que su ética, solo debe responder a lo que se le promete al cliente.

“Mi ética es cumplirle al cliente y a mi gente. Si la ciudadanía no se informa, ahí termina mi labor”, sentencia Carlos Merlo convencido de que el generar y distribuir mentiras falsas simplemente es un buen trabajo.

“La verdad es que si el ciudadano leyera y se interesara un poco más en saber nos cacharía (...) nosotros no tenemos la culpa de que al ciudadano no le interese su país”.

Cinco pasos para detectar Fake News

Ante los millones de artículos, sitios y datos que fluyen por la red, tener 100% certeza de que la información que se consume es veraz puede tornarse complicado; sin embargo, existen acciones puntuales que ayudan a hacer una curaduría de la información a la que decidimos darle clic.

Verificación de dominio

Fuentes oficiales

Ortografía y redacción

Contrastar información

Temporalidad

Una forma de corroborar que el sitio que difunde una noticia es verdadero, es checar la dirección http:// que aparece en la barra de búsqueda de la pantalla. Esto sirve sobretodo para evitar sitios impostores, que usan la marca de un sitio verdadero con alteraciones, por ejemplo: http://ww25.cnnews3.com/.

Si lees contenido en redes sociales, como Facebook o Twitter, se recomienda checar la veracidad de los sitios. En ocasiones, las páginas con corte ciudadano, publican notas falsas o amarillistas para atraer más lectores.

Se recomienda consultar información en fuentes oficiales o medios verificados.

Algo que puede dar indicios de que una noticia es falsa es la falta de rigor en la redacción u ortografía; este fenómeno sucede frecuentemente en noticias que se viajan en cadenas por medio de aplicaciones como Whatsapp, Telegram o Facebook Messenger.

Al leer información que pueda resultar dudosa o tendenciosa se recomienda consultar el mismo tema en diversos medios de comunicación verificados y así formar una opinión propia.

Una práctica común de las noticias falsas es que recuperan datos, sucesos o imágenes viejas y se ponen fuera de contexto. Se recomienda verificar la fecha de publicación de la información y que las imágenes sean actuales, además de ser congruentes con los datos.

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