“Estamos haciendo una terminal en el puerto de Veracruz. Es un gran ejemplo de las necesidades urgentes que tiene el país”.

POR: EDGAR SIGLER

Por qué no hay mujeres en un panel donde se hable de energía? La pregunta surge a menudo en los eventos a los que acude Tania Ortiz Mena, directora general de IEnova, pero porque ella plantea la cuestión, que los organizadores a menudo parecen no haberse hecho. “Una vez que lo haces evidente, te dan toda la razón. Te dicen que no tendría por qué pasar, y que es raro que no haya mujeres en los consejos consultivos o en los foros de energía”, dice. Cada vez hay más como ella en una industria que, por décadas, fue tradicionalmente masculina, pero que ha ido cambiando en los últimos años. La comandante de una de las empresas energéticas más importantes del país forma parte de Voz Experta, un colectivo de mujeres del sector energético. Ortiz Mena tomó las riendas de la compañía hace menos de un año, pero ha vivido, paso a paso, el proceso de transformación de IEnova, subsidiaria de la estadounidense Sempra Energy, en sus 19 años dentro de la firma.

“Cuando llegué aquí, había una sola empleada en la Ciudad de México. Hoy somos más de 200. En todo el país éramos cerca de 50 empleados. Hoy somos más de 1,000. Habíamos invertido cerca de 50 millones de dólares. Hoy la empresa ha invertido 8,000 MDD, y para el 2020, con proyectos en construcción, llegaremos a 10,000 MDD”, resume. En esta evolución, la compañía ha pasado de estar enfocada en la construcción de infraestructura energética a centrarse en el despliegue de ductos de gas natural, inversiones en energías limpias y, ahora, el almacenamiento de gasolinas y otros petrolíferos. Este último puede ir en auge en el país, pues la capacidad de almacenamiento es escasa y puede causar desabasto, como ocurrió en enero cuando el gobierno cerró varios ductos para combatir los robos de combustible. “Hay algunos proyectos en construcción para el almacenamiento, pero han sido insuficientes, al igual que los proyectos de ductos nuevos”, dice dice Thomas E. Heather, asociado senior del despacho González Calvillo. Entre los mayores desarrollos que ahora lidera Ortiz Mena, destaca el despliegue del ducto marino que partirá de Texas y desembocará en Tuxpan, con una inversión de 2,100 MDD, que se hizo en conjunto con TransCanada. IEnova también construye varias terminales de almacenamiento de petrolíferos. La principal estará en Veracruz, adonde llega el mayor suministro de gasolinas importadas del país.

“Estamos haciendo una terminal en el puerto de Veracruz, una de mis favoritas, que operará hacia finales del año y se conecta por tren con Puebla y Ciudad de México. Éste es un gran ejemplo de las necesidades urgentes de infraestructura, y donde podemos trabajar de la mano del gobierno, o complementarlo”, dice la ejecutiva. Sin embargo, su relación con el gobierno se complicó en febrero, cuando el director de la CFE, Manuel Bartlett, acusó a IEnova y otras empresas de condiciones “leoninas” en los contratos de construcción de ductos. La CFE tiene que pagar a estas compañías si causas de “fuerza mayor”, como bloqueos de las comunidades y trabas burocráticas municipales, frenan las obras. Esas condiciones son una práctica internacional común para defender e incentivar las inversiones de las empresas. Ahora, Ortiz Mena dice que la firma se siente bien posicionada para trabajar con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien parece inclinarse hacia el saneamiento de la infraestructura de transporte, sobre todo de los ductos, y de la distribución de gasolinas. “Hoy tenemos muchos problemas derivados de esa falta de infraestructura, y creo que los inversionistas que juegan en este sector, como IEnova, buscan facilitar que puedan traerse producto a México”, señala Rocío Cárdenas, directora general de Pimienta Energy. Ortiz Mena asegura que nunca ha pasado “un día aburrido” desde que aterrizó en la compañía. Por ello, siempre está buscando nuevas oportunidades, como ampliar aún más las fronteras de la infraestructura de la firma. “Tenemos una terminal de regasificación en Ensenada, y dadas las condiciones de mercado, donde Estados Unidos tiene excedentes importantísimos de gas, estamos viendo si podemos convertirla a una de exportación, de manera que traigamos gas de Estados Unidos”, dice la directiva, que espera anunciar una decisión de inversión a finales de este año.