Desde hace 150 años comenzó a ser un must en todo el mundo festejar con Moët los acontecimientos más importantes, por ejemplo, 1971 Jackie Stewart, uno de los mejores pilotos de autos, celebró su victoria en el Gran Premio de Gran Bretaña, llevándose a los labios una Moët Imperial.

También está champagne acompaña a la realeza en sus brindis y a las estrellas de cine, del rock, los deportes y la moda en cada triunfo. Ahora, Moët va más allá y está cada vez más presente, aquí te dejamos tres momentos perfectos.

EN EL BRUNCH

Siempre es buena idea tener Rosé Impérial durante un brunch, pues invade con su color rosa brillante, sus aromas que combinan frutos rojos y matices de flores, y su gran expresividad en boca. Durante MexBest, realizado en el Hotel Xcaret México, el brunch fue perfecto gracias a esta champagne.

EN LA PLAYA

No se te ocurriría ponerle hielo a una copa de champagne, sin embargo Moët & Chandon logró tener la primicia con Rosé Impérial. Se trata de un espumoso contemporáneo y autentico, con acidez ligera y un sabor frutal que se antoja, especialmente, en la playa o en momentos calurosos.

PARA MARIDAR

Acompañar la comida con champagne, también es nuevo y una Nectar Imperial es la opción. Este vino amarillo pálido, afrutado en nariz y potente en boca va bien con comida mexicana, como mole, además de platillos con salsas agridulces o carnes. Sin duda, algo inolvidable para el paladar.

EN EL BRUNCH

Siempre es buena idea tener Rosé Impérial durante un brunch, pues invade con su color rosa brillante, sus aromas que combinan frutos rojos y matices de flores, y su gran expresividad en boca. Durante MexBest, realizado en el Hotel Xcaret México, el brunch fue perfecto gracias a esta champagne.

EN LA PLAYA

No se te ocurriría ponerle hielo a una copa de champagne, sin embargo Moët & Chandon logró tener la primicia con Rosé Impérial. Se trata de un espumoso contemporáneo y autentico, con acidez ligera y un sabor frutal que se antoja, especialmente, en la playa o en momentos calurosos.

PARA MARIDAR

Acompañar la comida con champagne, también es nuevo y una Nectar Imperial es la opción. Este vino amarillo pálido, afrutado en nariz y potente en boca va bien con comida mexicana, como mole, además de platillos con salsas agridulces o carnes. Sin duda, algo inolvidable para el paladar.

EN EL BRUNCH

Siempre es buena idea tener Rosé Impérial durante un brunch, pues invade con su color rosa brillante, sus aromas que combinan frutos rojos y matices de flores, y su gran expresividad en boca. Durante MexBest, realizado en el Hotel Xcaret México, el brunch fue perfecto gracias a esta champagne.

EN LA PLAYA

No se te ocurriría ponerle hielo a una copa de champagne, sin embargo Moët & Chandon logró tener la primicia con Rosé Impérial. Se trata de un espumoso contemporáneo y autentico, con acidez ligera y un sabor frutal que se antoja, especialmente, en la playa o en momentos calurosos.

PARA MARIDAR

Acompañar la comida con champagne, también es nuevo y una Nectar Imperial es la opción. Este vino amarillo pálido, afrutado en nariz y potente en boca va bien con comida mexicana, como mole, además de platillos con salsas agridulces o carnes. Sin duda, algo inolvidable para el paladar.

EN EL BRUNCH

Siempre es buena idea tener Rosé Impérial durante un brunch, pues invade con su color rosa brillante, sus aromas que combinan frutos rojos y matices de flores, y su gran expresividad en boca. Durante MexBest, realizado en el Hotel Xcaret México, el brunch fue perfecto gracias a esta champagne.

EN LA PLAYA

No se te ocurriría ponerle hielo a una copa de champagne, sin embargo Moët & Chandon logró tener la primicia con Rosé Impérial. Se trata de un espumoso contemporáneo y autentico, con acidez ligera y un sabor frutal que se antoja, especialmente, en la playa o en momentos calurosos.

PARA MARIDAR

Acompañar la comida con champagne, también es nuevo y una Nectar Imperial es la opción. Este vino amarillo pálido, afrutado en nariz y potente en boca va bien con comida mexicana, como mole, además de platillos con salsas agridulces o carnes. Sin duda, algo inolvidable para el paladar.