La pandemia detiene el éxito de los biométricos en los bancos


Bancos y Afores coinciden en la efectividad de esta tecnología para reducir fraudes y delitos, sin embargo su adopción en el sistema financiero mexicano aún es desigual pese a estar establecido en la ley.

Por Luz Elena Marcos y Eréndira Reyes

Todo en la vida tiene un lado bueno y un lado malo, y el avance tecnológico no es la excepción, al menos dentro del sistema financiero mexicano, cuyos participantes deben estar actualizados para poder garantizar la seguridad de los datos de millones de personas que hacen uso de estos servicios.

El detalle está en que en esta actualización, las empresas financieras corren a diferentes velocidades que puede dejar vulnerables a los usuarios, por ejemplo, desde hace una década BanCoppel y Banco Azteca se apoyan en la seguridad biométrica para cuidar a sus clientes. Y por el otro, apenas este año, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) determinó que por ley los bancos deben recopilar los datos biométricos de sus clientes, un proceso que se ha retrasado por la pandemia del COVID-19.

“La tecnología biométrica facial y dactilar son buenas, sin embargo consideramos que los datos faciales nos brindan mejores resultados, ya que en el segmento de mercado que atendemos las personas trabajan mucho con las manos, provocando desgaste de la piel y en ocasiones los sensores no detectan sus huellas dactilares con precisión”, asegura Raúl Triay Palomera, director de Sistemas, Operaciones y Mejora Continua de BanCoppel.

Actualmente, la disposición de la CNBV determina que los bancos deben corroborar las huellas digitales de sus clientes con los registros del Instituto Nacional Electoral (INE), aunque Carlos Rojo, vicepresidente de la Asociación de Bancos de México (ABM) afirma que se busca que todos los grupos financieros inviertan en un sistema único que contenga la información de todos los clientes.

El 63% de los usuarios prefiere la toma de huellas dactilares / Foto: iStock


“Todos los bancos apuntamos al INE porque la regulación dice que vayamos a este organismo, aunque deja la puerta abierta para que consultes otras bases de datos oficiales. Al final de cuentas nos estamos yendo por el INE porque ellos ya tienen disponible el servicio para que podamos consultarlos, el tema es que hay otras bases de datos biométricas que podrías consultar pero que todavía no tienen los servicios”,comenta Francisco Javier Torres, director de Nuevos Proyectos Estratégicos en Banco Santander México.

“Los biométricos son clave para la seguridad. Nosotros hemos traído a Galileo para procesar nuestros pagos, uno de los mejores de Estados Unidos, y con ellos hemos construido seguridad biométrica y un sistema de PIN novedoso para México y creemos que una de las mejores maneras de construir confianza en los pagos digitales son los biométricos”, destaca por su parte Pierpaolo Barbieri, CEO y fundador de la app Ualá.

Expansión buscó a personal de Banco Azteca para conocer más al respecto sobre el uso de biométricos sin que tuviera respuesta de manera inmediata.

De acuerdo con la empresa Biometría Aplicada, socia de Biometrics Integrated, los bancos en México usan la huella dactilar para identificar a los usuarios en sus bases biométricas por dos razones: las facilidades de comprobación con las bases del INE y la recopilación de datos con clientes.

Hacia 2024, el mercado de biométricos valdrá 50,000 millones de dólares / Foto: iStock


“La combinación de capacidades que brindan los escáneres de huellas dactilares, en términos de movilidad, confiabilidad, durabilidad, bajo consumo de energía y facilidad de uso, ha llevado a casi todas las principales organizaciones financieras de nuestra nación a implementarlas”, explica Miguel Loera Marin, gerente de Desarrollo Comercial de Biometría Aplicada.

Sin embargo esta facilidad en el uso de recopilación y la falta de bases biométricas, no permiten que dos sectores de la población puedan cumplir con la norma: los extranjeros y los menores de edad.

“La regulación contempla algunos criterios de excepción, por ejemplo los extranjeros obviamente no pueden hacer la consulta biométrica, lo que hacemos es pedir pasaporte y formas migratorias. En el caso de menores, al final de cuentas a quien identificamos es al tutor. También existen excepciones en caso de que no haya una credencial de elector, pues se solicitan dos identificaciones para cotejar la información que tienen en las identificaciones y se puede abrir la cuenta”, precisó el directivo de Banco Santander.

La tendencia de crecimiento de este tipo de herramientas se perfila para alcanzar un punto máximo de adopción en 2024, cuando alcance 50,000 mdd en valor de mercado.

Fuente: Global Market Insights.



La base de datos biométricos más grande que hay es la del Padrón Electoral bajo el resguardo del INE, tiene la información de la mayor parte de los adultos mayores de edad del país, sin embargo, de aprobarse la iniciativa de la Ley de Población, esta información pasaría al poder del Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Gobernación, para que emita cédulas de identidad que tendrán la Clave Única de Registro de Población (CURP) y los datos biométricos de los usuarios.

Pensando hacia el futuro, el problema de confiar solo en una base biométrica es que no pueden cruzarse más datos, y a la larga, esto puede frenar el enriquecimiento y adaptación de esta tecnología.

La huella dactilar y el reconocimiento de rostro son los biométricos más fáciles de clasificar / Foto: iStock


“Hay una problemática en las bases de datos, pues la única que existe es la del INE, ya que está acomodada y funciona para ser una base de consulta, sin embargo puede existir una interacción entre el registro de población y vivienda y el INE de enriquecimiento, que ayudaría a establecer la identidad digital y en la evolución de la bancarización”, precisó Loera Marín.

De acuerdo con Incode Technologies la banca apuesta por hacer sus propias bases biométricas a pesar de que les implica un mayor costo e inversión.

“La banca se ha visto afectada económicamente, pero para mantener operaciones deben abrir canales digitales y para esto se requiere de una identidad digital segura. Cuando el banco sabe que el cliente con biometría hace transacciones genera mucha confianza, aunque al inicio los usuarios no se sientan del todo cómodos, lo que sí es que la regulación los está empujando y tener su propia base, los hará mucho más seguros y competitivos”, indicó Ricardo Amper, CEO de Incode.

Los principales bancos que hay en el país se han sumado a la tendencia de tener sus propias bases biométricas y sólo usar al INE como una base de consulta, sin embargo los expertos admiten que el problema persistirá para quienes no tengan una INE vigente.

Los bancos más grandes como BBVA y Citibanamex también han implementado ya estas medidas, aunque al cierre de esta edición no se encontraron disponibles para un comentario sobre el tema.

“Algunos participantes sólo quieren cumplir con la regulación y buscan proveedores, hay otros que buscan generar una base de datos biométricos, pues en un futuro lo que vemos es que te permitirán hacer negocios no presenciales, y no sólo te sirve para verificación”, señala Torres, el vocero de Santander.

Por ley, las bases biométricas de los bancos se basan en el registro de INE / Foto: iStock

Efectividad en las Afores

Uno de los objetivos es que el mayor uso de biométricos en el sistema financiero ayude a reducir el número de delitos que atenten contra los datos de los usuarios, y un caso de éxito para este uso se ha visto en las Afores.

Víctor Baeza, vicepresidente de operaciones de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), afirma que gracias a esta tecnología las Afores lograron evitar que se hicieran cambios o traspasos no autorizados.

“Los expedientes de los sistemas de pensiones están centralizados y se encuentran en una base única, lo cual localiza fácilmente los datos de información del trabajador, todos los documentos que conforman este expediente electrónico están digitalizados”, dice.

Víctor Báeza, vicepresidente de operaciones de la Consar / Foto: Cortesía

El directivo agrega que las Afores también han implementado la recopilación de huellas digitales y la biometría facial para brindar servicios de forma remota: “El reconocimiento facial lo que valida es que la persona que está haciendo el trámite es un ser humano, pareciera absurdo pero es para corroborar que no es una fotografía ni un video”.

Añade que en el pasado se utilizaban documentos alterados que podían ser falsos para cambiar a un trabajador de Afore, por lo que en 2016 decidieron implementar la biometría como paso extra de seguridad logrando que los traspasos no autorizados se redujeran en un 99%.

“Tenemos 26 millones de expedientes y de esos 26 millones expedientes, 23 cuentan con datos biométricos, aún hay un camino por delante en el tema de biometrizar a los trabajadores”, comenta.

Baeza añade que para que los bancos logren un recopilado de datos de manera exitosa, aconseja hacerlo fácil y tratar de aprovechar los momentos en que los usuarios acuden al banco para hacer este proceso.

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Fuente: Research and Markets. Encuesta global 2019.




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