ESTÉTICA

SANTA MARÍA DEL ORO

DESPACHO:
MCXA GROUP

NAYARIT


LA BELLEZA DE LO NATURAL

La casa Santa María del Oro destaca no solo por sus muros, sino por la manera en la que se funde con el entorno.

Por: Diana Zavala

Unas pequeñas estructuras cilíndricas de concreto y cristal se asoman entre los árboles ancestrales de Santa María del Oro, en Nayarit. Al mirar más de cerca estas construcciones, toman la forma de un refugio, de una casa de fin de semana diseñada por el despacho MCxA Group que destaca no solo por su integración en el entorno natural, sino por la manera en que redefine el concepto de belleza arquitectónica en simbiosis con el paisaje.

La casa Santa María del Oro se convierte en un referente que explora la interacción armónica entre la construcción y la naturaleza, con un diseño que respeta y celebra el entorno que la rodea. Resulta un espectáculo en el interior, el exterior y en el paisaje a su alrededor que, aunque podría ser independiente, la manera en la que se conservó aporta al disfrute del proyecto en conjunto.

En los jardines se mantuvieron cinco árboles imponentes que, más que simples elementos vegetales, se erigen como guardianes de la propiedad. El diseño circular de la vivienda no solo acoge estas figuras naturales, sino que también permite una ventilación cruzada y una iluminación natural que baña cada rincón de la casa.

DETALLE. En esta casa se respetó la existencia de cinco imponentes árboles que se integran con todo el diseño.

Las terrazas se abren al lago y brindan una conexión directa con el agua y el cielo, mientras que los jardines internos reverdecen con especies tropicales autóctonas, creando un ecosistema propio dentro de la construcción, destaca María Bustamante Harfusch, fundadora de FundarqMX y miembro del jurado de Obra del Año.

Santa María del Oro responde al terreno y se funde con él. Construida en una pendiente, su volumen principal se oculta, dejando visibles únicamente las terrazas y patios que se integran con la vegetación y permiten que el paisaje sea el protagonista. “No se sabe si la naturaleza absorbió la casa o la casa absorbió la naturaleza”, comenta la jurado.

La elección de materiales fue cuidadosa. MCxA optó por concreto y mampostería con piedras de la zona, lo que minimiza la huella ecológica del proyecto. La casa incluye un techo verde que camufla la estructura en el entorno y ayuda al aislamiento térmico. En su construcción se emplearon técnicas de recolección y filtración de agua de lluvia.

Una estética sensible

La sencillez y la reducción de materiales también jugaron un papel fundamental. MCxA se inclinó por un estilo minimalista que usa pocos elementos constructivos, como la losa y el vidrio, lo que maximiza la calidez visual. La disposición de la cancelería y el uso de colores sutiles en los muros, como tonos salmón y arena, aportan una suavidad que contrasta con la monumentalidad de la estructura.

La arquitecta explica que es la integración con el paisaje y la iluminación natural que penetra desde múltiples ángulos lo que logra que la casa se sienta acogedora, a pesar de su sobriedad.

En el diseño de Santa María del Oro, las formas circulares se repiten no solo en sus patios y terrazas, sino también en la estructura de los baños y de algunas áreas internas. Este uso de círculos responde a una tendencia que ha ganado popularidad en la arquitectura reciente, en la que los espacios curvos favorecen la entrada de luz y ventilación, al mismo tiempo que añaden un dinamismo visual a la construcción.

CONFORT. El equilibrio entre los materiales y los tonos como el salmón brindan suavidad al espacio.

Bustamante señala que estos patrones circulares son una reinterpretación de diseños arquitectónicos históricos, que encuentran inspiración en proyectos recientes y en obras icónicas de la arquitectura mexicana.

La construcción es un ejemplo de sustentabilidad y conservación. Más allá de su valor estético, Casa Santa María del Oro sobresale por su compromiso con la sustentabilidad. La estructura incorpora tecnologías de bajo consumo eléctrico, como luminarias LED, y sistemas de manejo de agua que limitan el impacto ambiental.

La madera utilizada en los muebles proviene de materiales reciclados, incluyendo piezas de cimbra empleadas durante la obra.

Estos detalles no solo refuerzan el enfoque ecológico de la casa, sino que también revelan la atención al detalle y el respeto por el entorno que caracteriza a MCxA.

El diseño de la escalera de acceso, que desciende 20 metros en sintonía con el terreno, es otro elemento que refleja el enfoque sensible de la obra. Esta escalera, además de integrarse al lugar, está diseñada para desviar el agua de lluvia y minimizar la erosión, asegurando que el entorno se mantenga en equilibrio.

La casa Santa María del Oro no es únicamente una vivienda de fin de semana; es una declaración de principios sobre el diseño sensible y la sustentabilidad. En una época en la que la arquitectura busca responder a los desafíos ambientales, este proyecto se erige como un referente en México, recordando que la estética también puede coexistir con la preservación de los recursos naturales.



Fotos: Rafael Gamo