INGENIERÍA

PRESA SANTA MARÍA

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SINALOA


DE LAS ÚLTIMAS EN SU TIPO

La construcción de la presa Santa María incorpora al riego 24,250 hectáreas y abastecerá de agua a 430,000 habitantes en Sinaloa.

Por: Luis Alberto Zanela

La construcción de presas a nivel mundial podría estar llegando a su fin. También en México. Al menos, de la envergadura de la presa Santa María, ubicada en el municipio de Rosario, Sinaloa. Fue inaugurada en diciembre de 2023 luego de cuatro años de construcción que se suman a cinco más en los que estuvo detenida, pues el proyecto de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) data del sexenio de Enrique Peña Nieto.

“Creo que llegamos al límite de poder instalar presas de generación de energía hidráulica, en el sentido de que ya se han aprovechado las mayores afluentes a nivel internacional. Podemos pensar en América Latina, en México, en Estados Unidos, ya se han aprovechado los principales ríos”, explica Darío Ibargüengoitia, director general de Ambiente Regenerativo Integral. “Se pudieran ver obras de menores dimensiones en la continuidad de un mismo río, pero lo más importante ya lo vimos y ya no creo que lleguemos a tener obras de estas dimensiones”, sostiene.

Para lograr este hito fue necesaria una inversión de 10,000 millones de pesos y una colaboración interinstitucional que incluyó a las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER).

Incluso, por su amplio impacto social, esta obra inaugurada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador fue calificada por el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM) como un caso de éxito de la ingeniería civil en la infraestructura, sostiene Víctor Antonio López, coordinador de la Maestría en Ingeniería en la Universidad Iberoamericana y jurado de Obra del Año.

CAPACIDAD. La obra tiene una capacidad de 980 millones de metros cúbicos de agua.

Construida por ICA México, la presa incorpora al riego 24,250 hectáreas que antes eran de temporal, en beneficio de 2,551 productores y además abastece de agua para consumo humano a 430,000 habitantes de Rosario y Escuinapa, en el sur de Sinaloa, de acuerdo con el gobierno del estado, que sostiene que el impacto será mayor en conjunto con la presa Picachos, alcanzando a 700,000 personas.

Por su parte, la Conagua detalla que la presa fungirá como hidroeléctrica para la generación de 30 megawatts de energía limpia, al tiempo que permite el control de avenidas del río Baluarte. La obra creó un total de 3,700 empleos y destaca por el rescate de 8,000 ejemplares de flora y fauna, además del manejo de 728 toneladas de residuos.

El desafío de construir la presa Santa María fue aún mayor. López resalta que se pueden observar innovaciones en materia de ingeniería, como el uso de una variante de geocompuesto en la ataguía, una estructura temporal que desvió el río mediante la construcción de tres túneles de más de 800 metros de largo y 36 de ancho. Con ello, se pudo construir la cortina de la presa, que tiene 123 metros de alto y 782 de largo, consiguiendo una capacidad de 980 millones de metros cúbicos de agua.

“Admiro a los ingenieros civiles que logran hacer una infraestructura de ese calado y de ese tamaño para poder no nada más contener el agua, sino generar energía hidráulica. El poder hacer un vaso de contención adecuado en dos niveles y poder evitar inundaciones se me hace un proyecto realmente interesante, de mucha ingeniería”, acentúa Ibargüengoitia.



Fotos: Cortesía