El objetivo era que el proyecto fuera una estación del Tren Maya, pero se convirtió en uno de los espacios recreativos más importantes de la ciudad.
Por: Diana Zavala
Al caminar por el Gran Parque La Plancha, la experiencia es envolvente. Este espacio recreativo de más de ocho hectáreas en el corazón de Mérida ofrece un respiro verde en medio de la vibrante ciudad.
Sus senderos, blancos como la ciudad misma, serpentean entre árboles jóvenes, lagos artificiales y áreas abiertas que invitan a la comunidad a reunirse y disfrutar del entorno, mientras olvidan que se encuentran en una ciudad cada vez más urbanizada.
En medio de este espacio, la estructura principal del parque se impone con elegancia: un auditorio de líneas limpias y sombras amplias que ofrece refugio a los visitantes y los conecta con la naturaleza que crece con velocidad debido al clima tropical.
Cada elemento del parque parece diseñado para integrar al usuario en el paisaje, al crear una experiencia que armoniza lo urbano con lo natural. La entrada, amplia y accesible, permite que los visitantes se adentren sin dificultad en sus distintas áreas recreativas.
SOCIAL. El parque se convierte en un espacio recreativo en medio del crecimiento acelerado de la ciudad.
Los puentes de madera que cruzan sobre las zonas de agua y las áreas de sombra bajo los árboles generan un microclima fresco y acogedor, necesario en Yucatán e ideal para un día familiar, una caminata en solitario o un trote matutino, actividad favorita entre los vecinos de la zona.
Este parque, que desde el primer paso es una invitación a explorar, relajarse y conectar con el entorno, resultó ganador en las categorías Sustentabilidad, Impacto Social y como Obra del Año en la edición 2024 del concurso, no solo por la construcción, realizada por Quesnel Arqs. + Muñoz Arquitectos, sino por la manera en la que ha interactuado con la comunidad circundante.
El terreno donde hoy se encuentra el Gran Parque La Plancha, de 200,000 metros cuadrados, estaba inicialmente destinado a formar parte de las estaciones del Tren Maya, el ambicioso proyecto ferroviario que recorre parte del sureste de México.
Sin embargo, protestas en contra de que atravesara la capital yucateca detuvieron el proyecto. La Secretaría de la Defensa Nacional y el gobierno del estado decidieron reevaluar las necesidades de la población, por lo que se decidió hacer de este espacio, una antigua estación de ferrocarril llamada La Plancha, un parque.
Así, desde noviembre de 2023, ofrece un área verde a una ciudad que, históricamente, ha carecido de zonas recreativas de esta magnitud. Este cambio de planes prioriza el bienestar de la comunidad local, adaptándose a las demandas de los habitantes de Mérida, que necesitaban un espacio público accesible y verde en medio de la ciudad, cada vez más poblada.
El parque es un ejemplo de cómo la planeación urbana puede ser flexible, al reorientar recursos originalmente pensados para infraestructura de transporte en beneficio de la comunidad.
La arquitecta María Bustamante Harfush, fundadora de FundarqMx y quien formó parte del jurado de Obra del Año 2024, resalta la importancia de este tipo de proyectos de regeneración urbana: “Es muy significativo que estemos invirtiendo en espacios públicos. Estos parques y plazas regeneran ciudades, les dan nueva vida, y con intervenciones como la de La Plancha se revive no solo el terreno, sino que se mejora todo el entorno”.
INTEGRACIÓN. El sitio forma parte de un conjunto de obras impulsadas por la Sedatu en el sureste del país.
Además, el Gran Parque La Plancha es una pieza fundamental en el conjunto de obras que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) ha impulsado en el sureste mexicano, respondiendo al crecimiento de la infraestructura en Yucatán.
La conexión de este parque con proyectos como el Tren Maya y el IETRAM (sistema de autobuses eléctricos) sitúa a Mérida como un referente en innovación y sustentabilidad urbana. Este enfoque en el desarrollo de espacios públicos para beneficio comunitario destaca la importancia de las áreas verdes en las ciudades y cómo estas pueden redefinir el entorno urbano al tiempo que promueven la movilidad y la integración.
El desarrollo del Gran Parque La Plancha está cimentado en los principios de sustentabilidad y armonización con el entorno. Desde su planeación, el equipo de diseño consideró el clima cálido y húmedo de Mérida, con el uso de materiales duraderos y elementos arquitectónicos que facilitan su mantenimiento.
Cada estructura dentro del parque, desde las zonas de descanso hasta los auditorios y espacios abiertos, se construyó con concreto aparente, un material que garantiza la resistencia a largo plazo sin necesidad de un mantenimiento constante.
Las áreas de sombra fueron una prioridad en el diseño, no solo por la comodidad de los visitantes, sino también por la eficiencia climática del lugar. Pérgolas y techos ofrecen una cobertura natural que mitiga la exposición al sol, mientras que la vegetación, compuesta por árboles y arbustos adaptados al clima yucateco, ayuda a regular la temperatura.
Además, los lagos artificiales no solamente son un elemento estético, sino que funcionan como reguladores de la temperatura, manteniendo el ambiente fresco incluso en los días más calurosos del año.
“Este proyecto acertó en plantar árboles y crear andadores sombreados, lo cual permite recorrer largas distancias bajo techos protectores. Esta combinación de elementos naturales y arquitectónicos genera un espacio agradable y funcional”, dice la arquitecta María Bustamante.
Pero este no solo es un parque, es un punto de encuentro para la comunidad de Mérida. Los espacios públicos, especialmente, en ciudades en crecimiento, aportan significativamente a la cohesión social.
En La Plancha, los ciudadanos pueden participar en actividades culturales, recreativas y de esparcimiento, lo que fomenta la interacción entre personas de diferentes edades y contextos durante toda la semana, especialmente, en días de descanso.
Al ofrecer áreas para eventos, reuniones y actividades al aire libre, este espacio urbano fomenta una dinámica comunitaria que, en una ciudad como Mérida, representa un cambio significativo.
“El parque conecta muy bien con espacios existentes y fomenta la movilidad y accesibilidad para todos. Es un proyecto inclusivo que detona mejoras en su entorno inmediato, beneficiando a los habitantes y visitantes por igual”, agrega la arquitecta Bustamante.
Además, el parque incorpora amplias áreas de juego para niños, zonas de ejercicio para adultos y espacios de descanso para los mayores, para que todos los grupos de edad tengan un lugar ahí. Estas características hacen de La Plancha un parque inclusivo que invita a todas las personas a disfrutar de un ambiente seguro y muy acogedor.
SUSTENTABLE. Los materiales utilizados tienen una estructura alineada con el proyecto y reducen los costos de mantenimiento.
La elección de los materiales y el diseño estructural reflejan una visión de bajo mantenimiento, alineada con el compromiso de sustentabilidad del proyecto. El concreto aparente utilizado en las estructuras es resistente y permite que el parque se mantenga en óptimas condiciones con cuidados mínimos.
Este enfoque reduce considerablemente los costos de mantenimiento, lo que facilita que el parque permanezca en condiciones ideales durante mucho tiempo, sin representar una carga económica para la ciudad. Además, a un año de haberse inaugurado y a pesar de estar en un clima cálido y húmedo, el conjunto muestra estar en perfectas condiciones.
“Lo veo construido para el bajo mantenimiento. Si la comunidad lo cuida y respeta, se mantendrá en buen estado durante años. La clave será el compromiso de mantener las luminarias y realizar el mantenimiento necesario para que el espacio conserve su vitalidad”, señala Bustamante.
En cuanto a la vegetación, esta se integró no solo para embellecer el espacio, sino también debido a su adaptabilidad al clima de Mérida.
Las especies plantadas requieren poca agua y son resistentes a las altas temperaturas, lo que hace del parque un espacio ambientalmente responsable. Esta es una de las razones por las que La Plancha fue galardonado en la categoría de Sustentabilidad en los premios de Obra del Año 2024.
AGRADABLE. Los lagos no solo juegan un papel estético, sino que regulan la temperatura para una mayor sensación de frescura.
El Gran Parque La Plancha no solo revitaliza un lugar subutilizado, sino que también redefine el paisaje urbano de Mérida. Al ser una obra impulsada por el gobierno, este parque es un símbolo de regeneración y desarrollo.
Este enfoque en la infraestructura sustentable subraya la importancia de iniciativas que van más allá de la construcción, involucrando a la comunidad y respondiendo a las necesidades reales de la población.
La exestación de ferrocarril es ahora mucho más que un parque; es un modelo de sustentabilidad, regeneración urbana e inclusión social en México, de acuerdo a la integrante del jurado.
Este proyecto no solo renueva el centro de Mérida, sino que resalta la importancia de invertir en espacios públicos bien planeados y accesibles, que fomentan una mejor calidad de vida y fortalecen el tejido social.
Al presentar una combinación de áreas verdes, lugares sombreados y recursos arquitectónicos innovadores, el Gran Parque la Plancha se convierte en un referente para futuros proyectos urbanos en el país, en un contexto en el que México apuesta cada vez más por un desarrollo urbano sustentable.
Fotos: Cortesía