PLANIFICACIÓN INTEGRAL

MIYANA

DESPACHO:
LEGORRETA ARQUITECTOS

CIUDAD DE MÉXICO


MICROCIUDAD EN POLANCO

Legorreta Arquitectos logró combinar cinco espacios diferentes con una construcción que supera 10 veces su terreno, pero sin perder el orden y la intimidad.

Por: Diana Zavala

Miyana se ha convertido en un punto de referencia en la Ciudad de México, no solo porque se ubica en Polanco, una de sus colonias más famosas, sino por albergar en su interior cinco espacios de tipologías diferentes organizados, principalmente, de forma vertical.

Pensar en combinar en una misma construcción tantos lugares evoca la idea de caos. Sin embargo, Legorreta Arquitectos, el despacho autor de la obra, no solo logró hacerlo de manera organizada y entrelazada. El proyecto es mucho más que una construcción de usos mixtos; es una microciudad donde se vive, se trabaja y se disfruta.

La obra, según explica Karina Lozano, arquitecta cofundadora del Instituto de Neurociencia para la Arquitectura y el Diseño en México y miembro del jurado del concurso, tiene capacidad para combinar monumentalidad con calidez. “Lograr esa mezcla de escalas y sensaciones no es sencillo, especialmente, en un proyecto que abarca múltiples etapas y años de trabajo”, menciona.

Desde su inicio, en 2008, hasta su culminación, en 2024, Miyana fue concebido para adaptarse al contexto urbano y proveerles a sus visitantes una experiencia completa, desde su área comercial hasta sus residencias.

Este complejo abarca 500,586 metros cuadrados en un predio de 43,954 m2, diseñado para albergar viviendas, oficinas, un hotel, zonas comerciales y áreas recreativas. Es un proyecto multifuncional que integra, además, espacios públicos con accesibilidad universal, elementos artísticos, terrazas y jardines, debido al compromiso del despacho con la comunidad y el entorno.

Desde que se entra al lugar, a través del centro comercial, se siente el equilibrio entre el exterior y el interior. Primero, al no identificar en qué momento terminó la calle y en cuál inició el inmueble; y en segundo, al caminar por sus pasillos, pero sin la sensación de encierro por el protagonismo de la luz natural que se cuela por ventanas, ranuras y tragaluces.

RELEVANCIA. El espacio conjuga funcionalidad y diseño, lo que ayuda a crear comunidad y revitalización urbana.

Esta fórmula se repite al conjugar sus grandes dimensiones con lo íntimo. Las áreas están diseñadas para evitar aglomeraciones y proporcionar una sensación de espacio sin perder la escala humana. “La clave está en cómo el despacho logró proyectar una microciudad dentro de una ciudad, una que no invade, sino que dialoga con su entorno,” añade Lozano.

Legorreta Arquitectos, reconocido por su enfoque atemporal pero con guiños a la cultura mexicana, muestra en Miyana una sobria paleta de colores, aunque con pinceladas de tonos vibrantes, como el rosa mexicano, y volúmenes rectilíneos que mantienen la coherencia visual en todo el conjunto.

La obra logra transmitir una elegancia con espíritu alegre, como lo expresa la arquitecta. La vegetación se ubica en puntos estratégicos de la zona comercial como un “atrevimiento” que le agrega un valor particular, pues los centros comerciales suelen privilegiar el aprovechamiento máximo de la superficie para tiendas y restaurantes.

En Miyana, sin embargo, la vegetación juega un papel central, transformando el espacio en un lugar donde la experiencia sensorial invita a quedarse. “Este tipo de proyectos marcan pautas para el diseño comercial al demostrar que es posible crear una experiencia sin sacrificar el sentido estético ni la funcionalidad”, apunta Lozano.

Miyana representa una visión contemporánea de México, en la que funcionalidad y diseño se entrelazan en un espacio que no solo alberga a miles de personas, sino que también genera comunidad y revitalización urbana. Legorreta no solo diseñó una obra a gran escala, sino un punto de encuentro para la vida cotidiana, un espacio que refleja “paz y equilibrio”, tal como su nombre en náhuatl lo sugiere.



Fotos: Jaime Navarro