Corporativo Enciso es una propuesta de RED Arquitectos en la que un inmueble abandonado y deteriorado se convirtió en un pilar para la reactivación económica del centro de Veracruz.
Por: Rafael Mejía
Cuando el diseño moderno se combina con la arquitectura de inmuebles históricos se puede crear una obra casi surrealista, ya que al añadir extensiones al inmueble refleja no solo el pasado, sino también las nuevas aspiraciones de la comunidad donde se encuentra.
Justo eso causa el Corporativo Enciso, una construcción que motiva a la gente a crecer sin dejar de lado su historia.
La obra, ubicada en el centro de Veracruz, es una casa del siglo XVIII que antes de ser intervenida conservaba su belleza histórica: la fachada, pedazos de muros interiores de coral y ladrillo, así como arcadas y dinteles sin losas de entrepiso, todo en un terreno de 2,483 metros cuadrados.
No obstante, la construcción estaba deteriorada, por lo que cuando sus actuales propietarios se enamoraron del inmueble, decidieron encargar al despacho RED Arquitectos su restauración. De esta manera, pidieron no solo que tuviera una nueva vida, sino que pudiera ser usado para oficinas.
MODERNIDAD. Se incorporaron materiales y diseño moderno, lo que crea una combinación única.
Uno de los objetivos fue respetar las bases de la estructura de la construcción y sus características arquitectónicas originales. Por ello, se utilizó coral y ladrillo en los muros de piedra mucar (típica de la región) con espesores variables de 50 a 70 centímetros; además, se incorporaron tragaluces de concreto visible en los espacios abiertos.
Todas las vigas de madera que se encontraron en la casa se reutilizaron para dinteles, bancas y como elementos de remembranza.
RED Arquitectos combinó el lenguaje del edificio histórico con uno más contemporáneo al replicar los vanos rectangulares pero con materiales más modernos, como el metal y el concreto, lo que genera un entorno más fresco cuando se atraviesa el inmueble, que cuenta con la entrada de luz por medio de los tragaluces y que, en palabras del despacho, en esa zona se puede transitar, leer y entender el pasado.
Darío Ibargüengoitia, director general de Ambiente Regenerativo Integral y jurado de Obra del Año 2024, dijo que Corporativo Enciso fue seleccionado para ganar el reconocimiento de la categoría por su buen uso de materiales y por el trabajo que hizo al revivir una edificación bastante antigua, que ya estaba abandonada y deteriorada.
El experto destaca la manera de rescate y reconstrucción, ya que se mantuvo toda la infraestructura, las particiones y los muros y se embelleció la fachada, lo que ayudó al entorno donde se encuentra esta edificación.
“El mejoramiento del entorno urbano se logra a través de un espacio donde las personas no se detenían a admirar la estructura e, incluso, por lo descuidado que estaba hasta quizá daba miedo a que se derrumbara. Ahora, es un espacio mucho más agradable y estético y ayuda al entorno urbano, y eso se agradece”, comenta Ibargüengoitia.
La obra tomó un tiempo de realización de casi cinco años, con una última etapa de remodelación terminada en agosto del año pasado.
Para lograrlo, se requirió en total de una inversión de 17 millones de pesos.
Darío Ibargüengoitia argumenta que, gracias a la tecnología actual, la conservación y remodelación para integrar nuevos materiales de este tipo de edificaciones no debieron haber sido un problema.
“Yo creo que el tema más importante que tuvo este reuso fue la recuperación y restauración de los muros exteriores y los interiores. Porque al restaurarlos se tenía que cuidar que se pudieran reutilizar sin afectar la seguridad dentro del edificio.
Eso es lo más destacable en esta parte, que se pudieron recuperar todas los muros, losas y techos para así mantener su uso”, añade el integrante del jurado.
Fotos: Miguel Ángel Calanchini