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Adrián García

Cofundador y CEO de Saya Biologics





Por: Dainzú Patiño

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drián García lidera la empresa biofarmacéutica Saya Biologics (o Saya Bio), cuya misión es acercar terapias, medicamentos biológicos y biosimilares innovadores a costos accesibles en América Latina. “Desde muy pequeño veía que con ciencia y con tecnología se podía llegar a vivir más, vivir mejor, tener una vida más completa”, dice este apasionado de la ciencia ficción.

Egresó como ingeniero en Biotecnología del Tecnológico de Monterrey en 2018, con la ambición de ser más que un científico trabajando para una empresa o el sector público. “Me doy cuenta de que la ciencia y la tecnología no me llenaban si no lograba que llegaran a las personas que más las necesitan”, explica. “Entonces, empiezo a tener exposición a diferentes proyectos de emprendimiento, decido especializarme en transferir la biotecnología a los negocios, a empresas, y que esas empresas puedan proveer servicios, productos, soluciones a la gente”.

García colaboró en start-ups de temas de biotecnología entre 2018 y 2022. Después, entró a la maestría en Cambridge, y es ahí donde comienza a idear Saya Bio. “Fue un posgrado enfocado en cómo estas innovaciones científicas-tecnológicas pueden convertirse en negocio. Como parte de mi tesis, hice un estudio de costo-beneficio para determinar qué pruebas, estudios y medicamentos eran los más costo-efectivos para pacientes con diferentes tipos de cáncer en varias partes del mundo”.

El directivo encontró que diversos medicamentos ya estaban disponibles en Estados Unidos, Europa e Inglaterra, pero muy pocos en México. Entonces, buscó resolver el tema de acceso a biomedicamentos, que, a diferencia de los fármacos químicos, se derivan de fuentes vivas, como células y microorganismos, y son diseñados para tratar enfermedades crónicas, como el cáncer y la artritis.

Hace poco más de tres años, García coincidió con la misma idea de sus dos cofundadores, Alejandro Gómez y Gome Gómez, de buscar y financiar proyectos en ciencias de la salud, en específico, en biotecnología, a través de un propio fondo de inversión. “Nacemos primero como un proyecto que buscaba entender el problema de por qué hay una falta de acceso a estos medicamentos en la región”, asegura García. “Fuimos desarrollando un modelo de negocio, que aunque no es el más sexy del mundo, nos ayuda a resolver una necesidad desatendida. Hoy, operamos casi como una farma virtual, en donde lo que hacemos es colaborar con empresas de diferentes partes del mundo para codesarrollar y luego traer estos medicamentos a la región”.

Saya Bio inició operaciones en 2022. El año pasado fue una de las firmas que más medicamentos sometió con la Cofepris, cuenta con ocho proyectos en desarrollo y alianzas con empresas internacionales, como Maxigen, Enzene, Innovent Biologics, Kashiv y Hybio.

Actualmente, el equipo de Saya es de 22 colaboradores, cuenta con 12 productos en diferentes etapas de desarrollo; de estos, cuatro ya fueron aprobados. Sus productos son de las áreas terapéuticas de oncología, salud cardiometabólica y reumatología/salud ósea, y buscan brindar más opciones para pacientes que, hoy en día no las tienen o no las tienen en las condiciones adecuadas de costo o disponibilidad.

“El mayor reto es no escuchar todo el ruido que hay alrededor, el ‘eso es superdifícil’, y nada más decir: ‘Tengo que resolver este problema y me voy a poner a resolverlo’. No escuchar todas estas interferencias que te nublan y te pueden desviar de ese propósito y de ese camino”, concluye García.

La ciencia y la tecnología no me llenaban si no lograba que llegaran a las personas que las necesitan”.