Por: Alberto Verdusco
urante la pandemia, Edu Ortiz Reynaga intentó hacer algo que debía ser sencillo: encontrar un seguro de gastos médicos mayores para sus abuelos, que entonces tenían poco más de 70 años. No lo consiguió. En México, cumplir 65 suele significar quedar fuera del sistema privado de aseguramiento: para las corporaciones del sector, el riesgo es muy alto.
Frente a ese muro, Ortiz buscó a Carmen Rosillo, una emprendedora a la que ya conocía. En su proyecto anterior, Rosillo había intentado algo igual de improbable: llevar seguridad social y seguros a trabajadoras del hogar, una población históricamente excluida. Si alguien podía pensar cómo hacer asegurable a un grupo desatendido, era ella.
Las primeras conversaciones ocurrieron en 2021. Al principio hablaron de seguros, pero pronto la discusión se amplió. La pregunta ya no era solo cómo cubrir enfermedades, sino cómo ayudar a que las personas envejezcan con salud, autonomía y acompañamiento.
Así nació Koltin –‘abuelos’, en náhuatl—, una plataforma tecnológica enfocada en la llamada silver economy. Su modelo combina seguimiento médico preventivo, comunidad y un seguro de gastos médicos mayores respaldado por BBVA. La apuesta parte de una idea sencilla: preservar la salud es más accesible, y más humano, que tratar la enfermedad cuando ya es demasiado tarde.
El desafío no es menor. México envejece rápido: hoy, de acuerdo con estimaciones del Consejo Nacional de Población (Conapo), más de 12.2 millones de personas tienen 65 años o más. Y, sin embargo, el acceso a protección financiera aún es mínimo. Apenas el 1% de los adultos mayores en el país cuenta con un seguro de este tipo, en parte porque los costos aumentan conforme avanza la edad. Un plan puede pasar de poco más de 40,000 pesos anuales para personas de 50 a 54 años a cerca de 90,000 pesos entre quienes tienen más de 80.
Ese vacío es el espacio que Rosillo y Ortiz Reynaga decidieron explorar. Pero, para ellos, el reto no es solo crear un producto financiero, sino cambiar la conversación sobre la vejez. En la comunidad de Koltin conviven viudas que se acompañan entre sí, personas que corren maratones después de los 70 y otras que publican su primer libro.
Uno de sus miembros lo resumió mejor que nadie. “Vine por un seguro”, les dijo, “y encontré una comunidad”.
Para los emprendedores, esa frase resume la ambición detrás del proyecto: que envejecer en México deje de ser una etapa de exclusión y se convierta, simplemente, en otra forma de seguir viviendo plenamente.