Por: Rosalía Lara
i algo ha sido constante en la vida de Cesar Rubalcava es la disciplina. Creció en Aguascalientes, en una familia en la que el trabajo era compartido. Su padre tenía una tortillería y su madre imponía una rutina estricta de orden y constancia.
Desde primaria, él y sus dos hermanos combinaban la escuela con jornadas en el negocio familiar. “Nos levantábamos temprano, ayudábamos en el negocio en la madrugada y después, en la primera vuelta de repartir pedidos de la tortillería, nos dejaban en la escuela. Regresábamos, dejábamos las mochilas, bajábamos un rato más a ayudarle a mi papá y empezábamos con tareas y actividades extraordinarias”, cuenta.
Este esquema, acordado por sus padres, tenía la condición de que el esfuerzo laboral debía ir acompañado de acceso a educación de calidad. Esa experiencia los llevó a valorar profundamente cada peso invertido en su formación.
Al elegir universidad, sus hermanos impulsaron que estudiara en Monterrey. El acuerdo con su padre fue que el apoyo implicaba resultados. Así llegó al Tecnológico de Monterrey para estudiar Administración Financiera, una elección natural, ya que desde joven apoyaba en el cálculo de costos y márgenes del negocio.
Durante los primeros semestres conoció a la profesora Concepción del Alto, actual presidenta del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) Grupo Monterrey, quien le habló de la Chartered Financial Analyst (CFA), una certificación reconocida mundialmente para profesionales de inversiones. Rubalcava siguió la recomendación, obtuvo una beca y completó los tres niveles de la certificación entre 2017 y 2019.
Su disciplina no pasó desapercibida. Poco después de que Fibra Monterrey saliera a bolsa, fue recomendado para realizar sus prácticas profesionales. Ingresó a la empresa como el empleado número 12, en una etapa en la que la estructura aún se estaba formando. Esto lo llevó a involucrarse en múltiples áreas: contabilidad, atención a inversionistas y estructuración de financiamientos.
De practicante pasó a analista, gerente, subdirector y, finalmente, director. En ese tiempo participó en seis levantamientos de capital que acompañaron el crecimiento de la empresa, cuya capitalización pasó de alrededor de 100 millones de dólares a más de 2,000 mdd.
Un momento clave llegó en 2024, cuando participó activamente en la primera emisión internacional de capital de la compañía. La operación incrementó la liquidez del título en el mercado, pues, previo a ello, se realizaban medio millón de operaciones al día, después, la emisora pasó a 2.5 millones.
Esa experiencia fue determinante para llegar a su cargo actual, en el que desempeña una doble responsabilidad. Desde el área de Financiamientos, se encarga de diseñar y ejecutar la estrategia para obtener recursos que impulsen el crecimiento de la compañía, procurando siempre un costo adecuado de capital y una estructura financiera sólida que preserve la estabilidad y la flexibilidad operativa.
En Relación con Inversionistas, su función es comunicar, de manera continua, el modelo de negocio, detallar el destino de los recursos levantados y dar seguimiento puntual a los compromisos asumidos, contrastando los resultados con lo prometido.
Ambas responsabilidades exigen principios que Rubalcava aprendió desde la infancia: disciplina, constancia y la conciencia del esfuerzo necesario para generar y cuidar cada peso.