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Herminio Padruno

Director de Expansión de GBM Advisors





Por: Rafael Mejía

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erminio Padruno creció en un entorno donde hablar de dinero, ahorro e inversiones era parte de la vida cotidiana. Sus padres trabajaron en el sector financiero y esa cercanía marcó desde temprano su interés por entender cómo las decisiones económicas influyen en la estabilidad personal y en las oportunidades que cada persona puede construir a lo largo del tiempo.

Esa exposición temprana lo llevó a observar el dinero no solo como un recurso, sino como una herramienta capaz de transformar la vida de las personas cuando se administra con disciplina y una visión de largo plazo. Y cuando llegó el momento de elegir carrera optó por estudiar Finanzas.

Durante la universidad, entró como becario a GBM, donde comenzó en el Área de Análisis. Aquella etapa estuvo dedicada a estudiar empresas, modelos de negocio y oportunidades de inversión, una experiencia que sentó las bases de su desarrollo profesional. En ese proceso recibió un consejo que marcaría su formación. “Cualquier persona, independientemente de a lo que se vaya a dedicar en el mundo de las finanzas, tiene que empezar por análisis”, le dijo uno de sus mentores dentro de la firma.

Con el tiempo, identificó un reto estructural del sistema financiero mexicano: el acceso limitado de la población a instrumentos de inversión. Aunque la tecnología ha facilitado procesos como abrir una cuenta desde un teléfono celular, muchas personas aún requieren acompañamiento para tomar decisiones financieras.

“Nos dimos cuenta de que no todo mundo va a llegar por un canal digital”, explica. Con esa visión, impulsó y estructuró los programas GBM Advisors y la Universidad GBM para atender la falta de asesoría financiera en México. Hoy en día, hay apenas unos 3,500 asesores activos, muy lejos de los cerca de 30,000 necesarios para alcanzar niveles comparables con economías como Brasil. Por ello, explica que su apuesta no sustituye a la tecnología, la complementa, pues combina herramientas digitales con acompañamiento humano para ampliar el acceso a inversiones, generar confianza y mejorar la toma de decisiones financieras. En un horizonte de 10 años, solo el ecosistema de GBM podría alcanzar hasta 30,000 asesores activos.

Para Padruno, detrás de ese esfuerzo hay una convicción personal. “Las inversiones son la herramienta más poderosa para transformar la vida de las personas”, sostiene. En su visión, invertir no se trata solo de rendimientos, sino de construir tranquilidad financiera y mayor libertad para decidir el rumbo de la propia vida.

Invertir no se trata solo de construir un portafolio grande; también se trata de la libertad y la tranquilidad que te da saber que estás manejando bien tu dinero”.