Por: Puri Lucena
l miércoles cuando sucede esta entrevista, Valerie de la Fuente lleva cinco días de cambios. El viernes previo fue su último día en Mastercard, donde estaba a cargo de la dirección de Aceptación de Pagos. El lunes, su primer día en Scotiabank, en una posición regional.
De la Fuente estudió Economía y sus primeros trabajos fueron en gobierno, primero, en la coordinación de asesores económicos de la Presidencia. Su objetivo era generar impacto social y el sector público, consideraba, era el mejor lugar. Trabajó en la Secretaría de Hacienda, donde comenzó a ver temas de inclusión financiera, y, posteriormente, en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
Cuando decidió estudiar una maestría no optó por un MBA, sino por una en Políticas Públicas en Estados Unidos. Su objetivo era volver al gobierno, pero una conversación con una de sus jefas, que había trabajado anteriormente en McKinsey, sembró una semilla. “Tenía un modelo de estructura muy organizado y estructurado. Le pregunté de dónde había sacado esos skills. Y me dijo que mi siguiente paso debía ser en consultoría para ampliar estas habilidades”, explica.
Por eso, cuando durante su estancia en Chicago apareció una oportunidad para trabajar en Euromonitor, decidió tomarla. Le entró “una cosquillita” por el sector privado y comenzó a explorar qué impacto podría tener en él.
Regresó a México al área de consultoría de Mastercard y de ahí, empezó a ascender. “Primero me parecía que tenía un handicap porque yo no tenía un MBA y todos lo tenían. Yo tenía una maestría en Políticas Públicas y me decía: ‘¿Cómo voy a aplicar esto si todos saben más del negocio que yo?’”, reconoce. Pero aquello que la diferenciaba se convirtió en una ventaja: pensaban en ella para todas las iniciativas que tenían que ver con inclusión.
Aprendió de sus compañeros y cuando Mastercard decidió invertir en México a través de su Center for Inclusive Growth, ella lideró el proyecto para digitalizar 400,000 microempresas en tres años, el 10% del total de las mipymes del país. “El objetivo en inclusión financiera es cómo diseñar productos y experiencias que sean fáciles. ¿Alguna vez te has puesto a leer un manual de cómo usar un celular? No, porque es intuitivo. Igual debe ser para la educación financiera”, explica.
El programa generó “una ola de impacto” en el que personas, sobre todo, mujeres, comenzaron a hacer círculos con otras microempresarias. Su trabajo también se enfocó en aumentar el número de establecimientos que aceptan tarjeta, un factor que puede incrementar las ventas hasta en 30%. Ahora, en Scotiabank podrá conocer el interior de un banco para generar también impacto.
En este interés por hacer un cambio algo que le marcó fue el libro The Elusive Quest for Growth: Economists’ Adventures and Misadventures in the Tropics, de William Easterly, pero también sus viajes. Le encanta ver las diferencias entre países y qué es lo que hace un cambio en la vida de la gente. También, cómo se desarrolló el
arte de este país. Le encanta ir a museos y exposiciones. ¿Su recomendación ahora? La muestra de Leonora Carrington en la galería OMR, en la Ciudad de México, que concluye el 11 de abril.