Grupo OMNILIFE-Chivas, la compañía que lidera Amaury Vergara, encara un 2026 histórico: es anfitrión del Mundial, inaugurará una planta en Estados Unidos y, por qué no, Chivas tiene su mejor oportunidad en casi una década de convertirse en campeón.



Por: Roberto Trejo y Puri Lucena / Zapopan, Jal.

Fotos: Diego Alvarez Esquivel

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lega unos minutos tarde y se disculpa: antes de la entrevista, tenía una sesión de deliberación del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, donde participó como jurado para el Premio de Cine Ambiental. La discusión estuvo compleja, aunque muy interesante, explica, y eso hizo que tomara más tiempo de lo programado. Aprovecha los minutos antes de iniciar para recomendar un par de documentales que ha visto. Todo está listo para la sesión de fotos en el campo del estadio Akron. El primer spot será en la banca. “Pero, si no tienes inconveniente, hagámosla en la local”, indica al ver que nos dirigimos a la de visitante. Comienza el juego, y el de Amaury Vergara es a varias bandas.

El presidente y director general de Grupo OMNILIFE-Chivas vive un periodo intenso y tiene ante sí los meses en los que el trabajo realizado debe rendir frutos. No se trata solo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que tendrá el estadio Akron como anfitrión de cuatro de los partidos que se jugarán en México, entre ellos, el México-Corea del Sur y el Uruguay-España. En agosto, y tras una inversión de alrededor de 61 millones de dólares, la compañía inaugurará su tercera planta de manufactura en Allen, Texas, que se suma a las que tiene en México y Colombia.

El grupo mantiene el ritmo. El año pasado, cerró con un incremento en sus ventas del 8.4%, de acuerdo con las cifras proporcionadas por la empresa, y con un alza del 27% en la utilidad de operación. De hecho, desde que tomó las riendas, primero como director general en 2018 y como presidente en 2020, ha mantenido en un crecimiento estable la compañía que fundaron sus padres, Jorge Vergara y Maricruz Zataraín, en 1991, tras la fuerte caída derivada de la crisis que supuso para la compañía el divorcio y la disputa legal del fundador con Angélica Fuentes.

De aquello hace ya una década y hoy el grupo vive un año que podría coronar si el Club Deportivo Guadalajara, las Chivas, logran el título de campeones del Torneo de Clausura 2026. Su último trofeo fue en 2017. De conseguirlo, lo hará con una dificultad añadida. Al cierre de esta edición, el equipo que dirige el argentino Gabriel Milito se enfila a disputar la liguilla sin varias de sus figuras, que, a falta de la lista definitiva, se prevé que puedan ser cinco convocados por Javier Aguirre para jugar con la selección mexicana. Estarán concentrados desde principios de mayo, una medida que forma parte del acuerdo alcanzado entre los empresarios del futbol para fortalecer la preparación del Tri.

FUENTE: Histórico de ‘Las 500 empresas más importantes de México’.

Con todo, Vergara descarta cualquier pretexto. “Cuando estás en el deporte tienes que ir por todas siempre”, asegura. En Chivas, afirma, “no puede haber excusas” ni “peros”: el equipo debe aspirar al campeonato con quienes estén disponibles, ya sean titulares, suplentes o jóvenes de fuerzas básicas que reciban una oportunidad. “Una de las cosas que más me emociona de Chivas es cuando debuta un joven, porque eso quiere decir que estamos haciendo un buen trabajo”, asegura.

Para el directivo, además, la prioridad debe ser el sueño de los futbolistas. Dice que representar a México en un Mundial es una de las aspiraciones más grandes para cualquier jugador, por lo que no puede oponerse a ello, sobre todo, cuando uno de los principios del club ha sido históricamente nutrir a la selección nacional. Un reto que, al final, también refuerza la identidad del club. Chivas ha convertido su histórica regla de jugar únicamente con mexicanos en una promesa de marca: demostrar que lo hecho en México puede competir al más alto nivel. En una liga en la que muchos equipos recurren a extranjeros, cada triunfo del ‘Rebaño Sagrado’ adquiere un significado adicional, sostiene el empresario: cuando Chivas gana, gana México.


El juego de
Estados Unidos

Este año, es el de la región de Norteamérica. Será la anfitriona del Mundial y, también, se enfrentará a la revisión de su tratado comercial, el T-MEC. A la vez que se prevé que ocurran estas negociaciones, Grupo OMNILIFE-Chivas inaugurará su planta en Texas. El proyecto comenzó cinco años antes, después de que la fábrica de San Martín de las Flores, en Tlaquepaque, Jalisco, llegara a su máxima capacidad y se hiciera evidente que era necesario ampliar la infraestructura. El complejo tendrá una capacidad inicial de producción de 1.3 millones de piezas anuales.

“Para nosotros, significa muchas cosas. Es un pie sólido en el mercado, uno de los más importantes que tenemos en ventas”, señala Vergara. “Este proyecto lleva más de cinco años desde que lo tenemos en planos y ha sido fortuito que haya esta amenaza de aranceles. Tener la planta nos puede ayudar a evitar ese conflicto que, realmente, no se ha puesto en ejecución, han sido todo amenazas. Pero si llegase a pasar, nos va a permitir reducir un impacto importante financiero para el grupo”.

OMNILIFE ha ido abriendo mercados más allá de las fronteras nacionales desde que, hace 35 años, Jorge Vergara iniciara con 10,000 dólares, tres empleados, seis distribuidores independientes y un solo producto, lo que luego se convirtió en un imperio con presencia en 20 países. El año pasado, el 78% de las ventas se generaron fuera de México; en 2024, el porcentaje rozó el 75%.

Pero si la política comercial del presidente estadounidense Donald Trump no ha afectado al grupo, sí que lo hace la migratoria. Alrededor del 90% de los distribuidores (o empresarios, como los denomina Vergara) en el país vecino son hispanos, muchos de ellos, indocumentados que temen salir a la calle o viajar entre ciudades debido a las redadas migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, el ICE. En un negocio tan de persona a persona como el de las ventas directas multinivel, este temor limita las actividades.

“Imagínate ser alguien que ya tiene 50 años en Estados Unidos, que tu vida en México es ya otra vida, algo muy lejano a ti. Que tienes hijos, nietos, a lo mejor, incluso, bisnietos, y que ellos ya nacieron en Estados Unidos. Toda tu vida está en una ciudad de Estados Unidos, y que un día, te pueden regresar a tu país de origen, donde naciste. Entiendo ese miedo”, explica.


El grupo ha empujado el uso de herramientas digitales, desde videollamadas o el “buen uso del WhatsApp” hasta campañas en Google Ads o posteos en redes sociales, para no perder el contacto. Con todo, Vergara señala que las ventas no se han visto afectadas hasta ahora y que, de hecho, crecen debido al empuje de esta digitalización que, si bien provoca un miedo inicial a nuevas tecnologías, también ayuda a la compañía a trabajar en áreas que anteriormente no tenían bien desarrolladas.

Para una empresa que nació del boca en boca y que, reconoce el empresario, lo sigue siendo, la digitalización e, incluso, la alfabetización digital de sus distribuidores, es un reto. La industria de ventas directas creció 1.2% en 2024, las últimas cifras disponibles de la Asociación Mexicana de Ventas Directas (AMVD), al generar 88,574 millones de pesos en ingresos. De ellos, el 33% corresponde a la categoría de nutrición, que se mantiene estable en ese porcentaje tras una leve alza, al 35%, durante los años pospandemia. La de belleza, donde la empresa tiene participación a través de Seytú, supone el 44% de las ventas totales, según la AMVD. Y, si bien antes de la pandemia las reuniones en grupo generaban el 20% de las ventas, hoy esta modalidad ha bajado al 17%.

“Hay un proceso de educación de cómo podemos utilizar las herramientas digitales para crecer nuestro negocio, pero, al mismo tiempo, conservar los valores que siempre nos han caracterizado, como ser ‘Gente que cuida a la gente’ (el lema de la compañía)”, dice Vergara, quien agrega que, si con su experiencia de 35 años la empresa logra dominar buena parte de las ventas de forma digital sin perder su característica de contacto humano, tendrá una ventaja frente a otras compañías que hoy surgen, sobre todo, impulsadas por las redes sociales.

Para Vergara, un factor que los diferencia en esta vorágine de nuevas tecnologías y cambios en el consumo es que OMNILIFE fue pionera en la cultura de la suplementación alimenticia. Y es una fortaleza frente a nuevos competidores, incluidos influencers que lanzan sus propias líneas de productos. Las redes sociales, dice, han hecho una labor de información sobre nutrición y suplementación. “Ahora, el gran problema es qué información es real o cuál es adecuada, qué tanto es ruido. Y nosotros, con nuestra experiencia, nos posicionamos como una empresa que hacemos las cosas bien, que tenemos certificaciones. Durante 35 años lo hemos hecho bien”.

Jugar en familia

Grupo OMNILIFE-Chivas es una compañía familiar. Vergara señala que las condiciones en las que su padre cedió la estafeta a él y a sus hermanas hicieron que se involucraran completamente en la operación. “Somos una familia que sí está operando y que sí se está involucrando en la operación día a día de la empresa”, sostiene. Por eso, ante la posibilidad de que la compañía quiera jugar en las ligas públicas, a través de una salida a bolsa, una posibilidad que su padre exploró en alguna ocasión, señala que la respuesta no puede ser un sí o un no sin explicación.

“Como todo presidente de una compañía, creo que siempre hay que estar pensando en el crecimiento, en la expansión de la empresa. Y, obviamente, una salida a bolsa puede significar un brinco cuántico, si está bien hecho, si es el momento adecuado”, afirma.

Vergara reconoce que es algo que “están constantemente evaluando y pensando”, pero no hay un plan específico para llegar a una meta en un tiempo determinado. Es consciente de que para ser pública, la familia tiene primero que consolidar un gobierno corporativo. “Tenemos todavía que trabajar en muchas cosas que aún están muy configuradas al estilo de una empresa familiar”.

También está convencido, como segunda generación, de que una de sus misiones es preparar a la organización para que pueda estar lista para “algo tan ambicioso como eso” y tomar la decisión “si es lo mejor para el grupo”.

En el terreno de juego

Entre sacar adelante una película, dirigir una empresa del tamaño de OMNILIFE o un club de futbol como Chivas, Vergara no duda al responder que la deportiva es la faceta más compleja.

Mientras mantiene su atención en el Rebaño Sagrado, el empresario también enfrenta otra responsabilidad de gran escala: recibir en el estadio Akron, inaugurado en 2010, fruto de la visión de su padre, cuatro partidos del Mundial. Para Vergara, el torneo representa algo más que un evento deportivo: es una oportunidad para proyectar a Chivas, el estadio y al propio grupo ante una audiencia global. El plan, explica, es aprovechar la vitrina internacional para ofrecer a los visitantes una experiencia que combine futbol, cultura y hospitalidad, de modo que quienes lleguen a Guadalajara se lleven una imagen positiva del club y de la ciudad.

La justa deportiva, la más vista del mundo, con una audiencia acumulada que superó los 5,000 millones de espectadores en su última edición, también funciona como catalizador de inversión y mejoras operativas. La organización de la Copa exige elevar estándares en aspectos como la cancha, la logística del estadio y la atención al público, cambios que, según Vergara, permanecerán como legado para los aficionados rojiblancos una vez que termine la competición. “Va a ser un game changer para la experiencia de nuestros aficionados”, asegura.

La exposición internacional del evento también abre una ventana para fortalecer la marca Chivas y, de paso, el ecosistema empresarial que gira alrededor del club. La meta es que el impulso no se limite a los días de partido, sino que sirva para reafirmar la presencia internacional del equipo y del estadio Akron, así como su papel como uno de los referentes del futbol mexicano ante una audiencia global.

Algo clave en una industria en constante evolución y a la que Chivas ha tenido que adaptarse. Un ejemplo es su incursión en el streaming, con la alianza que mantiene con Amazon Prime Video desde agosto de 2024, para transmitir en exclusiva los partidos del equipo como local, en un acuerdo inicial de cuatro años que lo aleja de la televisión tradicional.

La apuesta por el streaming del club no empezó con las grandes plataformas. El 10 de julio de 2016, Chivas rompió con las cadenas de televisión y lanzó Chivas TV, su propia plataforma para transmitir los partidos como local. Aunque aquella primera experiencia enfrentó problemas técnicos y operativos, marcó un precedente en el futbol mexicano. Ahora, la alianza con Prime Video representa una nueva etapa en esa estrategia. El acuerdo, asegura el directivo, permite al club mantener un mayor control sobre su mensaje y su relación con los aficionados, evitando que la comunicación pase por intermediarios que no necesariamente comparten los valores de la institución.

Para Vergara, uno de los grandes valores del streaming está en la información que genera. “Hoy, vivimos en la era de la data”, afirma. Con los datos de sus plataformas digitales, el club puede entender mejor a su afición y diseñar productos más cercanos a sus intereses. A diferencia de la televisión tradicional, donde las audiencias se estiman, el streaming permite saber en tiempo real cómo, cuándo y desde dónde se conecta la audiencia, una información que es clave para fortalecer la relación entre Chivas y sus seguidores.

Pero hay otra tendencia en el futbol mundial que observa con mayor cautela: la creciente entrada de fondos de inversión y capital extranjero en los clubes. Aunque reconoce que genera dudas y preocupaciones, también admite que es un proceso prácticamente inevitable y que ya comienza a verse en México, aunque a distintas escalas.

Los ejemplos están ahí, con la reciente alianza del Club América –el archirrival de Chivas– con el fondo estadounidense General Atlantic, o la inversión que encabeza la empresaria y actriz Eva Longoria en el Necaxa, junto con otros socios internacionales. Para Vergara, estos movimientos reflejan cómo el futbol mexicano empieza a integrarse a una dinámica que desde hace tiempo domina en Europa y otras ligas del mundo.

Y es consciente de los beneficios que puede traer la llegada del capital global, como las mejoras en el gobierno corporativo, la trazabilidad y la transparencia, áreas donde los grandes fondos suelen imponer estándares más rigurosos. Adoptar esas prácticas, considera, podría ayudar a modernizar la liga mexicana y fortalecer la confianza de los aficionados.

La otra cara son los riesgos, especialmente, si no se cuida la identidad de los clubes. Pone como ejemplo al futbol italiano, donde un número importante de equipos ha sido adquirido por inversionistas extranjeros, un proceso que, a su juicio, en algunos casos ha debilitado la conexión con sus raíces. Como señal de alerta, advierte que Italia, cuatro veces campeona del mundo, no ha vuelto a clasificar a una Copa del Mundo desde Brasil 2014. “Son muchas aristas, pero sí creo que tiene que ver el hecho de que muchos clubes ya no están en manos italianas y que eso puede perder la conexión con las raíces, la identidad. Y si algo tiene Chivas, es identidad de sobra. Y eso siempre lo tenemos que defender”.

Por eso insiste en que el éxito estará en encontrar un equilibrio: aprovechar las mejores prácticas de gestión que pueden aportar los nuevos inversionistas, sin renunciar a la esencia que da identidad a los clubes y mantiene viva la conexión con su afición.

Con esa visión, Vergara deja claro que la misma lógica guía tanto a OMNILIFE como a Chivas: avanzar sin renunciar a lo que los hace únicos, la esencia que les permite conectar con la gente y le da sentido al proyecto puede ser también la mayor ventaja para competir en el futbol y en los negocios.

Vergara asegura que no está particularmente pensando o buscando constantemente establecer un estilo de liderazgo que lo diferencia. Sí señala que es una gestión humanista y que tiene que ver con los valores fundacionales. “Lo bonito de mi historia al frente del Grupo OMNILIFE-Chivas es que tengo unos valores que preservar y honrar. Y eso hace que, para mí, más que un trabajo, sea parte de mi vida”. El reto será cómo evolucionar la empresa y Vergara es consciente de ello. Habrá que esperar a la siguiente jugada.

Las preguntas complicadas

Desde enero, hemos preguntado a varios directivos sus proyecciones para el Mundial. No podíamos fallar en esta cita con Amaury Vergara.

Expansión: ¿Quién crees que va a ganar el Mundial?

Amaury Vergara: [Risas] Ay, híjoles. Esa es una pregunta con mucha jiribilla, porque soy un amante de mi país y siempre voy a creer que debemos aspirar a ser campeones del mundo. Y, obviamente que si yo digo que México va a ser campeón, va a haber gente purista, futbolística, que va a decir que estoy loco. Pero prefiero que me llamen loco que traidor. Entonces, yo siempre voy a decir que México es un país con muchísimo talento y con todavía muchísimo potencial. También soy realista y creo que tenemos que trabajar muy duro para poder ser candidatos a un campeonato mundial. Pero yo siempre en el Mundial voy a apoyar a México hasta el final.

E: ¿Quién crees que va a ser el jugador más valioso del Mundial?

AV: Es que sería especular porque todavía no está la lista definitiva. Pero siendo muy conservador, lo que sí estoy seguro es que va a ser un jugador de las Chivas.

E: ¿A qué fase va a llegar México?

AV: No, me rehúso a responder esa pregunta. Llámame loco, pero prefiero pensar que vamos a llegar a la final y luego, ya Dios proveerá y Dios dirá qué va a pasar.

Créditos

DISEÑO EDITORIAL Óscar González / DISEÑO Y PROGRAMACIÓN WEB Nayeli Araujo / EDICIÓN DE FOTOGRAFÍA Diego Alvarez Esquivel / COORDINACIÓN DE FOTOGRAFÍA Betina García