Veinte años después del fenómeno que transformó el teatro musical en México, Alan Estrada vuelve a reunirse con el elenco original en un espectáculo que celebra el legado de Hoy no me puedo levantar. No es una reposición del musical, sino una oportunidad para mirar esas canciones y esa historia desde quienes son hoy.
Texto: Isabel Leal
Fotografía: Chuss Montealegre
Moda: Guadalupe Mercado
Peinado y maquillaje: Gustavo Rodríguez
Look total, DIOR.
Hay recuerdos que sobreviven al paso del tiempo, otros cambian conforme uno cambia y luego están aquellos que hacen ambas cosas al mismo tiempo.
Eso ocurre con Hoy no me puedo levantar. Veinte años después de convertirse en uno de los musicales más importantes del país, su elenco original vuelve a reunirse, aunque no para montar nuevamente la obra, sino para celebrar todo lo que nació a partir de ella.
La diferencia parece sutil, pero para Alan lo cambia todo. El espectáculo, escrito y dirigido por el propio Estrada, reúne por primera vez en dos décadas al elenco original del montaje mexicano que marcó un antes y un después para el teatro musical del país. Y aunque ninguno de ellos imaginó lo que estaba por ocurrir cuando levantó el telón en 2006, hoy resulta imposible negar el impacto.
El éxito llegó cuando todavía eran un grupo de actores con más hambre que certezas. "No sabíamos si iba a funcionar. Sabíamos que era una producción enorme y que trabajar con Nacho Cano era importante, pero nunca sabes cuándo algo se va a convertir en un fenómeno."
Sin embargo, fue el público quien terminó dándoles la respuesta.
Durante años Alan interpretó a Mario, uno de los personajes centrales de la historia. Sin embargo, dos décadas después asegura que este proyecto no significa reencontrarse con él. Ni siquiera consigo mismo. "Con quien realmente me estoy reencontrando es con mis compañeros."
Habla de volver a mirarlos mientras cantan las mismas canciones, de descubrir en sus rostros el paso del tiempo y de entender que aquello que antes parecía cotidiano hoy tiene un peso completamente distinto.
Por eso este espectáculo no revive personajes ni reconstruye escenas. Lo que cambia es el lugar desde el que todos escuchan esas canciones. "Las vamos a abordar desde quienes somos hoy. Eso les da otra perspectiva."

Camiseta y pantalón, ADOLFO DOMINGUEZ; sobrecamisa, ALLSAINTS.
Aunque el nuevo espectáculo no contará nuevamente la historia del musical, sí recupera algunos de los temas que hicieron de Hoy no me puedo levantar una obra distinta para su época. Temas como las adicciones, el VIH o el suicidio, que hace veinte años resultaban profundamente incómodos y que, según Alan, siguen necesitando conversación.
Incluso adelanta que el montaje buscará ofrecer algo que en 2006 prácticamente no existía: información y herramientas para quienes hoy atraviesan situaciones similares. "Las adicciones siempre van a existir. La depresión también. Me parece que hay que darle herramientas a la gente."
Porque, para él, hay conversaciones que simplemente no pueden dejar de existir. "Vale la pena seguir hablando de esos temas."
Camisa y jeans, ALLSAINTS; tenis, SCALPERS.
Si hay algo que Alan tiene claro es que la música de Mecano logró algo que muy pocas consiguen: sobrevivir al paso del tiempo. Para él, no se trata solamente de nostalgia; las canciones siguen encontrando nuevos significados porque fueron escritas para hablar de mucho más que el amor. Hablaron de personajes históricos, de cambios sociales, de pérdidas, de libertad y de toda una generación.
Look total, FERRAGAMO.
Si pudiera volver a encontrarme con el Alan que estaba a punto de estrenar Hoy no me puedo levantar, no le hablaría del éxito. Ni de los viajes. Ni de la carrera que estaba por construir. "No quiero hacerle spoilers", dice entre risas.
Solo le daría un consejo. "Descansa mucho y disfruta. Porque todo se va muy rápido." Quizá esa sea la verdadera razón de este reencuentro.
No volver a interpretar personajes ni reconstruir una historia que terminó hace años, sino celebrar todo lo que ocurrió después. Las amistades que permanecieron, las carreras que comenzaron sobre ese escenario y las personas en las que todos se convirtieron.
Al principio de la conversación, Alan resume en una frase lo que aprendió de aquella etapa y que todavía lo acompaña cada vez que pisa un escenario: "Todo acaba." Pero hay historias que, incluso cuando bajan el telón, siguen encontrando nuevas formas de permanecer.

Look total, DIOR.