La relación de Solid Pérez con ExxonMobil abarca 14 posiciones en las que ha generado espacios para más mujeres.
Foto: Anylú Hinojosa-Peña
POR: Diana Gante
olid Pérez ha entregado su vida, sus conocimientos y su desarrollo profesional a una sola empresa por más de 30 años, incluso desde antes de salir de la universidad. En un sector que la ha retado constantemente y que en ese entonces se encontraba en una situación muy diferente a la actual en materia de equidad, Pérez ha sido pionera y tampoco tiene intenciones de que su futuro laboral cambie.
Para la actual presidenta y directora general de ExxonMobil México, esto no ha representado jamás un estancamiento; por el contrario, ha aportado su talento desde diferentes cargos, incluso, en varios países. Su compromiso se ha mantenido firme, ya que considera que es un lugar que coincide con sus valores y donde ha habido crecimiento para ambas partes.
Si bien la directiva nació en una ciudad cercana a Bogotá, considera la capital colombiana como “su ciudad”, donde se formó como ingeniera mecánica por la Universidad Nacional de Colombia.
Llegó a ExxonMobil cuando todavía era estudiante, lo que le permitió abrirse camino como la primera mujer contratada para el área de Operaciones de una de las compañías energéticas y petroquímicas más grandes del mundo. “En ese momento, la empresa comenzó a impulsar mucho la diversidad”, explica. “Yo creo que hice un muy buen trabajo aún siendo estudiante, y cuando pensaron en contratar una mujer, me llamaron”.
Para la directiva, Operaciones es un área compleja, pero también tiene muchas satisfacciones. “Una llega por la mañana y, al final del día, puedes ver todo lo que se produjo, lo que tu equipo hizo, es algo tangible y, personalmente, me encanta trabajar con la gente”, detalla.
Su trabajo inició en una planta de producción de lubricantes, pero sus habilidades la han llevado a experimentar en diferentes áreas de la cadena de suministro. Incluso, se ha desempeñado como gerente de planta a nivel Latinoamérica.
Con apenas cinco años en ExxonMobil, Pérez comenzó a escalar hasta ocupar varias posiciones regionales y de liderazgo en países como Estados Unidos, donde realizó actividades de planeación estratégica y a nivel corporativo. Lo anterior también fue escuela, pues la preparó para arribar a otros lugares, como Buenos Aires, Praga, Bangalore y, desde hace poco más de un año, a México.
Días antes de esta entrevista, Pérez reflexionaba sobre lo que ha hecho a lo largo de su carrera. Y se dio cuenta de que, desde que ingresó a ExxonMobil, se ha dedicado a liderar equipos, lo que más le apasiona sin importar el rol o el lugar. “Yo no tengo ni idea de lo que sería trabajar para otra compañía; realmente desde que entré a la empresa dije: ‘Este es mi lugar’. Me encantan los valores, la transformación que se vive constantemente”, asegura.
El cambio dentro de ExxonMobil también es un reto. Los colaboradores se mueven con frecuencia de puesto o de residencia incluso entre países, asumiendo nuevas posiciones y oportunidades de crecimiento. Sin embargo, para una persona con tantos años en la empresa, como Pérez, no es sencillo negar que se han presentado dificultades que a veces la hacen pensar en “tirar la toalla”. Al final, es parte del desarrollo de una carrera profesional y de buscar mayor crecimiento cada día.
La directiva, con más de tres décadas de trayectoria, asegura, que si tuviera la oportunidad de volver a empezar, quizá habría hecho algunas cosas de manera diferente. “Si volviera a empezar mi carrera, y quisiera llegar a donde he llegado más rápido, confiaría más en mí”, comparte. Y es que hubo momentos en los que se sintió más observada, o evaluada por el hecho de ser mujer. “Pero una vez que demuestras de lo que eres capaz, eso te potencializa”.
Pérez no habla desde el consejo, pero sí desde las ganas de compartir su experiencia, incluso como mentora. De este modo, sostiene que la segunda cosa que haría diferente es disfrutar el aprendizaje, pues considera que, en muchas ocasiones, en el hambre de tener otras posiciones o seguir avanzando, “se nos olvida vivir el momento”.
“Eso es lo que yo le digo siempre a las personas a las que hago mentoría en la compañía, especialmente, a las mujeres: ‘Disfrútalo’. Piensa que en dos o tres años vas a voltear atrás y decir ‘mira todo lo que logré, todo lo que aprendí’. Entonces, hay que disfrutarlo y confiar en uno”, asegura.
Un aprendizaje que ha dejado huella tanto en su vida laboral como en la personal es que, por muchos años, portó con orgullo la bandera de ser la primera mujer en Operaciones en la compañía, hasta que fue cuestionada sobre cuándo se había contratado a la segunda y la contribución que ella misma había tenido para ello.
Darse cuenta de que no había hecho nada fue un golpe de realidad, que marcó un cambio radical en su visión. “Yo estaba empezando, pero esa no era una excusa, y nos tardamos un par de años en contratar a la segunda mujer”, reconoce la directiva. “Y desde aquel momento, dejé de contar esa historia de la forma en la que la contaba, porque no solo era el tema de la participación de la mujer en la compañía, era la participación del recurso latinoamericano dentro de la corporación”.
Pérez ha cambiado en diferentes ocasiones de residencia y de puesto, al igual que muchas personas de la compañía. Y comparte que ha sido difícil llegar al equilibrio, pero siempre lo ha buscado. “Yo creo que se necesitan esos tiempos para balancear, para poder pensar mejor, para poder dirigir. Y yo creo que ese balance siempre lo he conseguido”, asegura. “Y yo estoy convencida que la clave no es la cantidad, sino la calidad, que ese tiempo que pasas con tu familia realmente estés ahí con ellos, y yo me desconecto”.
Actualmente, se dice afortunada, pues su familia también vive en México, lo que facilita los tiempos de compartir y de “robarles una sonrisa” porque, al final, incursionar en el sector energético no es tema fácil. Generalmente, son pocas las mujeres que se interesan en carreras del área físico-matemática, y de las que lo hacen pocas se especializan en energía.
Para Pérez, la historia es diferente, pues se trata de un sector que le apasiona al ver que lo que se hace desde la compañía, en cada planta, es relevante e indispensable para la sociedad, pues no hay un solo país que no requiera combustibles para desarrollar sus actividades económicas.
“El hablar de generar la energía que se requiere, pero hacerlo también controlando las emisiones de carbono es un tema que me apasiona, me enorgullece ver todo el avance que hemos tenido y cómo lo ha enfrentado el lado privado”, señala. “Así que me gustaría expandir mi labor un poco más en ese sentido”.