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ntender que la visibilidad y la participación generan impacto real fue lo que llevó a Raúl Nuño a identificar, a lo largo de su experiencia laboral, que muchas personas no se sienten completamente seguras o representadas, y que contar con referentes visibles hace la diferencia. “Ver cómo pequeñas acciones, como abrir conversaciones, acompañar procesos o cuestionar prácticas, podían transformar dinámicas, fue clave”, indica. “También hubo una motivación personal: usar mi posición y mi voz para contribuir a entornos más seguros, respetuosos e inclusivos”.
Bajo esa lógica, el directivo se hizo líder del grupo interno de afinidad TP Pride en México, en el que se involucra en iniciativas clave para construir un entorno de trabajo inclusivo y seguro. “Mi enfoque ha sido la escucha constante y cercana de las necesidades de las personas colaboradoras. A partir de ello, hemos impulsado espacios de diálogo y colaboración que nos permiten identificar oportunidades de mejora continua”.
Como director de Operaciones, no solo ha mantenido un crecimiento sostenido del negocio desde 2022 con casi 1,000 personas a su cargo, sino que ha trabajado de la mano con el liderazgo del equipo para construir una cultura laboral inclusiva y diversa, que valore y celebre las diferencias de cada persona.
A través de retroalimentación constante y la medición periódica del clima laboral, Nuño colabora con el área de Recursos Humanos mediante grupos de enfoque y encuestas para asegurar que todas las personas se sientan escuchadas, respetadas y con un sentido real de pertenencia.