Foto: Anylú Hinojosa-Peña
a industria financiera ha sido históricamente conservadora. Por eso, ser un referente visible en ella es importante para normalizar la presencia de líderes abiertamente LGBT+ en posiciones estratégicas y así demostrar, señala Francisco González, que la diversidad no solo es compatible con el liderazgo, sino que lo fortalece.
Él lo hace no solo al interior de su empresa. En el entorno de la industria, lleva el tema a foros y conversaciones con clientes. “Mi visibilidad y participación activa ayudan a romper silencios y a generar nuevas sensibilidades entre los participantes del mercado de valores. La intención es clara: que el talento diverso encuentre un sector más abierto, moderno y alineado con los estándares globales de inclusión”, afirma.
El director de Valmer, empresa de la Bolsa Mexicana de Valores que se dedica a fijar los precios de los instrumentos que se negocian en el mercado, ha participado en la organización del Ring the Bell for LGBT Equality durante cuatro años consecutivos, en la actualización de las políticas internas de DEI e impulsado, junto con la comunidad de equidad de género, que las políticas parentales también incluya a familias homoparentales.
González considera que ha habido una evolución en las empresas, que han comenzado a reconocer que las personas trabajan mejor cuando sienten que su identidad es respetada y valorada. “Sobre todo, he visto un cambio profundo en cómo se habla del tema: ya no solo como una obligación moral, sino como un motor real de bienestar y productividad”, dice.
Sin embargo, agrega, la inclusión no puede darse por sentada. “Requiere constancia, liderazgo y estructuras que la protejan”, precisa. Especialmente, en este momento global en el que resurgen discursos que buscan invisibilizar a las minorías. “La historia demuestra que los derechos y la visibilidad conquistada pueden retroceder si no se defienden activamente. Por eso, hoy más que nunca, es indispensable que las empresas mantengan y fortalezcan sus políticas de diversidad”.