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unque llevaba años trabajando en industrias creativas, no fue sino hasta llegar a Licuadora Group cuando sintió que podía desarrollarse sin medir constantemente cuánto mostrar de sí misma en el entorno laboral.
Esa experiencia terminó redefiniendo no solo su relación con el trabajo, sino también su manera de ejercer el liderazgo. Hoy, impulsa una cultura laboral que prioriza bienestar, empatía y autenticidad dentro de una industria históricamente marcada por el desgaste emocional, la presión constante y la competitividad extrema, cuenta.
Para Del Real, la creatividad no puede florecer en espacios donde las personas viven desde el miedo o el desgaste permanente. Por eso, una parte importante de su trabajo consiste en construir dinámicas laborales más humanas, además de integrar equipos diversos que originalmente solo convivían de manera virtual.
Además de liderar proyectos creativos y culturales, también ha participado en iniciativas de responsabilidad social y foros internacionales relacionados con publicidad y liderazgo. Desde ahí ha impulsado una visión en la que inclusión y creatividad funcionan como conceptos inseparables.