Más de medio siglo después de su fundación, Alpura atraviesa la transformación más ambiciosa de su historia reciente. La cooperativa, nacida a principios de la década de 1970, traza una estrategia en la que apuesta por nuevos productos y su expansión geográfica. Al frente está Tanya Avellán, CEO de la empresa desde mayo de 2024, quien cuenta con una trayectoria de tres décadas en la industria de consumo y tiene un objetivo muy claro para la organización, que duplique su tamaño en cinco años.
“Las oportunidades que tiene la compañía de crecer son impresionantes. Yo las veo por todos lados”, dice. “Esto es el inicio, vamos a tener mejores años”.
Alpura registró sus mayores ventas en 2025, con más de 34,000 millones de pesos y en los últimos tres años, los ingresos han crecido 35%, pese a que el entorno para las empresas de consumo en México no ha sido sencillo ante el aumento de la inflación, las presiones en costos logísticos, la volatilidad cambiaria y la desaceleración del consumo. “Fue el mejor año de la historia de Alpura, en ventas y en rentabilidad”, afirma la CEO sobre el 2025.
El objetivo de la directiva es una apuesta alta, ya que la industria láctea atraviesa por un momento desafiante. En los últimos años, el consumo de leche ha bajado. Lo hizo alrededor del 5% entre 2023 y 2024, según la Comisión Ejecutiva Bovinos Leche. La producción, sin embargo, aumentó 1.65% en 2024, su menor desempeño en al menos los últimos 10 años, de acuerdo con el compendio estadístico 2025 de la Cámara Nacional de Industriales de la Leche (Canilec).
Ese desempeño de la industria obedece, principalmente, a dos factores, los nuevos hábitos del consumidor, que opta por alternativas vegetales, y el aumento de la inflación, que, en 2025, fue de alrededor del 8.5% para la leche, muy superior al 3.7% de la economía.
Benjamín Calderón, líder de Insights de Industria para NielsenIQ México, señala que el 65% de los mexicanos declara estar familiarizado con los beneficios para la salud de los productos alimenticios de origen vegetal y el 87% tiene una percepción positiva de ellos, lo que justifica el alza de esta categoría en los últimos años.
En el último lustro, el valor de ventas de los bebidas vegetales ha crecido 87% y las de los productos derivados de plantas, como yogures y quesos, 91%, de acuerdo con datos de Euromonitor.
Para hacer frente a este entorno, durante el último año y medio, Alpura ejecutó un proceso de reorganización interna centrado en dos palancas: reducir los tiempos de reacción ante movimientos del mercado y sistematizar la toma de decisiones a partir de datos. Para ello, la compañía formalizó una alianza con Google para integrar inteligencia artificial en sus procesos de análisis.
“Podemos reaccionar en tres días ante una bajada de precios de la competencia. Antes, lo hacíamos en mes y medio”, afirma Avellán, lo que les permite ser más competitivos en una industria con poco margen de maniobra.
La cadena láctea tiene una complejidad que pocas industrias de consumo enfrentan. La leche es perecedera y depende de ciclos biológicos, lo que obliga a reaccionar rápidamente y coordinar toda la cadena de valor: producción, manufactura, logística y comercialización.
Una de las ventajas con las que cuenta la empresa es que opera gran parte de su logística con infraestructura propia y controla desde la recolección de leche en ranchos hasta la distribución a clientes. Según la compañía, alrededor del 80% de las pipas son propias y operadas por personal interno.
Otro de los puntos clave es su modelo de negocio, que rompe con el de la mayoría de las 500 empresas más importantes de México. Alpura funciona como una cooperativa integrada por productores, pero opera bajo una lógica corporativa de consumo. Los alrededor de 100 ranchos asociados con los que la dirección interactúa de forma regular son accionistas y proveedores al mismo tiempo. “Como son dueños de la empresa y quieren que siga creciendo, están comprometidos a mantener esa calidad”, dice Avellán.
Ese modelo, asegura, le da una ventaja competitiva frente a otros participantes del mercado. “Cuando tenemos proveedores externos, se demoran más o menos tres semanas en darnos la calidad de leche que tienen nuestros socios”, afirma la directiva.
La transformación interna es fundamental, pero también la oferta hacia el consumidor y una de las decisiones de negocio que están marcando el rumbo de la compañía es el lanzamiento de tres líneas que Alpura no había explotado antes: quesos, helados y yogur griego.
Los datos de la industria respaldan la lógica, pues mientras que el consumo de leche líquida cae, los derivados con mayor valor agregado, como yogur, queso o cremas funcionales, son más demandados. El valor de ventas del queso fue del 92% y el del yogur, del 57% en los últimos cinco años, de acuerdo con Euromonitor.
“El shopper mexicano está en búsqueda activa de mejorar su estilo de vida, cuidando de manera más consciente y proactiva su salud y su bienestar, por lo que favorece, principalmente, a productos que tienen como base nutrir y cuidar de forma activa su bienestar, como los que contienen más proteína, lácteos fermentados y probióticos, y más fibra”, señala Calderón.
La decisión de entrar a esas categorías por parte de Alpura, especialmente, la de yogur griego, no fue apresurada. La empresa tardó meses en definir cómo diferenciarse en un mercado donde ya compiten otras marcas. “No salimos antes porque queríamos saber cómo salíamos con una ventaja competitiva”, explica la directiva.
La compañía invirtió en una línea de producción que utiliza el método de separación para lograr esa textura densa y cremosa que caracteriza el griego. “En México, no existe esa tecnología, entonces, invertimos 150 millones de pesos, que para una línea es bastante dinero, para tener el yogur de la calidad correcta, al precio correcto. Como no lo tenemos que importar y lo hacemos en México y es mexicano, podemos ponerlo a un precio correcto”, comenta Avellán.
El resultado llegó pronto y, a unos cuantos meses del lanzamiento, el producto ya genera márgenes superiores al de la leche tradicional, asegura la ejecutiva, sin dar más detalles. De acuerdo con Expert Markets Research, la categoría de yogur griego en México tendrá una tasa de crecimiento promedio anual del 5% entre 2026 y 2035.
Para la empresa, la lógica detrás del crecimiento del portafolio no es lanzar productos de forma indiscriminada, sino segmentar. La compañía diseña estrategias específicas según canal, región y perfil de consumidor. Por ejemplo, en la categoría de helados, actualmente solo están disponibles en ciertos autoservicios y en ciertas regiones del país.
La marca también está fortaleciendo el portafolio con el que ya contaba, como los de mayor contenido de proteína y los deslactosados, una categoría donde asegura haber sido pionera en México.
“Las leches especializadas, como deslactosadas o con proteína adicional, son la base del crecimiento para la leche blanca. Además, podríamos agregar que esta tendencia de especializados o adicionados con proteína se expande hacia leche saborizada con productos con más proteína o el segmento griego en yogur”, indica Calderón.
Si bien la presencia de Alpura es fuerte en el centro del país, se diluye conforme se avanza hacia el norte o la zona del sureste. Para conquistar nuevos territorios, la compañía trabaja en afinar la segmentación.
La estrategia consiste en entrar con el portafolio correcto para cada región, ajustar precios según la posición competitiva de la marca en cada mercado, pues no es lo mismo llegar como retador que como líder, y construir distribución antes de invertir en publicidad. “Nuestra idea es conquistar el país poco a poco. Ya empezamos en el sur del país”, dice la CEO.
El objetivo de duplicar el tamaño de la empresa implica crecer a una tasa compuesta de alrededor del 15% anual en ingresos. En una industria en la que la producción nacional de leche apenas avanza, el consumo per cápita está por debajo de los 188 litros que recomienda la FAO (México ronda los 97 litros) y sigue en descenso, esa meta no se ve fácil.
Para financiar ese crecimiento, en septiembre de 2024, Alpura anunció una inversión de 10,000 millones de pesos destinados a infraestructura, mantenimiento de plantas y sustentabilidad en sus ranchos, distribuidos a lo largo de una década y bajo el esquema del sistema Alpura, que incluye tanto la empresa como a sus socios ganaderos.
La inversión refleja la escala de las ambiciones de la empresa. La CEO visualiza a Alpura no solo como una marca nacional fortalecida, sino como una compañía con operaciones fuera de México. “Todavía hay muchísimo campo para meter Alpura. Hay oportunidades, el tema es poner foco y avanzar en las fases adecuadas”, afirma Avellán.