Bayer de México

Semillero del mundo

Desde México, la compañía exporta soluciones como el maíz corto, una innovación local que ya se comercializa más allá de la frontera.

I+D. Manuel Bravo Pereyra, presidente y director general de la empresa en México, destaca el desarrollo de nuevos productos que se hace en el país. Foto: Cortesía
Por: Dainzú Patiño

La alemana Bayer cumple este mes 105 años en México y más que mirar al pasado, se enfoca en el futuro. Invierte y se expande en el país por la importancia del mercado, la capacidad productiva ya instalada y su talento especializado que surte medicamentos y productos agrícolas a todo el mundo.

“México es muy interesante por el tamaño del mercado interno, pero también porque no nada más vendemos, sino que producimos. Tenemos ocho plantas, cinco del área agrícola; tres de semillas de maíz, una de semilla de vegetales, una de bioinsumos. La de bioinsumos y la de semillas de vegetales sirven a todo el mundo, y la de semillas de maíz, a toda Latinoamérica”, indica Manuel Bravo Pereyra, presidente y director general de Bayer en México.

Las operaciones en el país representan el 2.7% de las ventas globales de la compañía. En la división farmacéutica, es el mercado número uno en Latinoamérica. De los 85 ensayos clínicos activos en la región, cinco se desarrollan aquí. Su división de Consumo ofrece 20 marcas de venta libre en las categorías de dolor, alergias, digestivo, antigripales y nutrición.

Además, la planta en Lerma es una de las más grandes de América Latina y produce Aspirina, Alka-Seltzer, Tabcin o Flanax, entre otros. En Orizaba, Veracruz, la empresa tiene una planta de ingredientes activos. “No nada más es el mercado, sino la capacidad productiva instalada que tenemos en México, es muy relevante para Bayer para servir a muchos mercados de Latinoamérica, de las Américas y del mundo”, señala Bravo.

También es un país estratégico porque es un semillero de talento especializado, no solo en temas agrícolas y farmacéuticos, también en fiscales, de recursos humanos y de innovación, detalla el ejecutivo. Sus 4,022 colaboradores representan el 4.6% de un total de 88,000 empleados a nivel mundial.

Innovación nacional

Además de los ocho centros productivos que Bayer tiene en México, cuenta con seis centros de investigación agrícola, en los que se desarrollan nuevas soluciones.

Bravo señala que la empresa ha creado nuevas soluciones y productos que entre este año y el siguiente comenzarán a internacionalizarse. Pone como ejemplo del trabajo de I+D nacional el desarrollo de una planta de maíz de corta estatura, derivado del mejoramiento convencional año con año. El proyecto empezó en 2009, tras la necesidad de hacer la planta más sustentable, más resistente a los temas hídricos y a los vientos, y replicando lo que, en su momento, hizo el estadounidense Norman Borlaug, conocido como el padre de la Revolución verde, con el trigo, el sorgo y otras variedades más bajitas.

En México, una planta de maíz mide tres metros y, normalmente, la mazorca está a 1.80 o dos metros del suelo. En esta variedad corta, la altura de la planta es de 1.80 metros y la mazorca está a 60 centímetros. Como resultado, hay más producción por hectárea, se usa menos agua y menos fertilizante.

“En una situación de cambio climático como la que vivimos, es oro puro para los agricultores. Lo más relevante es que, en 2026, se está lanzando en Estados Unidos, también en 2027 en Argentina”, dice el ejecutivo. “En varios países de Europa, en Turquía, en Italia se está lanzando. Y siempre que tenemos reuniones internas vamos a decir: ‘México le dio el maíz al mundo y, otra vez, de México para el mundo, le dio el maíz de corta estatura’”.

Desde su lanzamiento, en 2020, en Sinaloa, este maíz se ha expandido a Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, San Luis Potosí y Chihuahua; actualmente, suma más de 8,000 hectáreas en el país y crece a nivel global bajo la marca Preceon.

En la agroindustria se debe pensar en toda la cadena de valor, ser más eficiente al cambio de clima, a nuevas plagas y al uso de agua. “Aquí sobreviven los más eficientes, los que tengan costos más bajos”, explica Camilo Posse Velásquez, profesor del área de Dirección Financiera del IPADE. “Empresas como Bayer están haciendo esfuerzos importantes en generar plataformas que le permitan al agricultor acceso a todas las nuevas tecnologías”, comenta.

En marcha con el plan México

Bayer encamina sus inversiones junto al Plan México, la estrategia del gobierno para dinamizar las inversiones pública y privada, y el crecimiento económico del país. Como parte de este plan, la empresa invertirá 3,500 millones de pesos para los siguientes cinco años, en todas las divisiones. Con esta inversión, duplica la capacidad de su planta de bioinsumos en Tlaxcala, impulsada por el incremento del uso de biológicos como una solución de control de plagas y de enfermedades en el mundo.

“Este tipo de acciones son fundamentales porque es el trabajo conjunto entre el Estado, aportando lo que le corresponde, y la empresa privada invirtiendo, creciendo y desarrollando el país. Las inversiones que tiene Bayer en Tlaxcala para los biológicos, que es el futuro de la agricultura, son importantes”, destaca el profesor del IPADE.

Bravo percibe mejoras en la relación del sector privado con el gobierno federal y los gobiernos estatales. Como parte de este ejercicio, resalta las palancas adicionales para acelerar el Plan México, lanzadas el pasado 4 de mayo, y que radican en la simplificación administrativa, a través de una Ventanilla Única de Comercio Exterior, además de certidumbre y eficiencias operativas por parte del Servicio de Administración Tributaria.

Frente al T-MEC

Con el Plan México como estandarte, y en busca de la consolidación de este bloque, llega a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Evitar las barreras no arancelarias es crucial para todas las industrias.

En el sector agro, México es el principal proveedor de EU; en 2025, los envíos ascendieron a 44,008 millones de dólares, y le siguió Canadá, con 39,308 mdd, de acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Mientras que EU y Canadá son los principales proveedores de México en este sector.

Si bien el país no está entre los principales proveedores de productos farmacéuticos para Estados Unidos, el intercambio es destacable. Cifras de la Secretaría de Economía refieren que el 49% de las exportaciones mexicanas de este sector van hacia el país del norte, con envíos por arriba de 1,335 mdd. Mientras que Canadá absorbe el 8.7% de los envíos, con 234 mdd. El 18% de las importaciones farmacéuticas proviene de EU y el 1.6%, de Canadá.

Tras más de 30 años del tratado, los retos que observa Bravo, quien también preside el Consejo de Empresas Globales, son cómo mantener las condiciones operativas, la certeza jurídica para las inversiones, agilizar el flujo de productos no terminados, evitar las barreras no arancelarias que dificultan el comercio y la innovación. Además del diálogo de las empresas con los gobiernos para expresar “los puntos de dolor” y las necesidades de industrias clave, resaltando semiconductores, automotriz, farma y agrícola.

El directivo destaca el trabajo intenso del sector privado, en los últimos 12 meses, de la mano con la Secretaría de Economía. “Independientemente de la industria, hay temas que los diferentes gobiernos ya han puesto sobre la mesa: cómo garantizamos certeza jurídica a las inversiones que vengan, cómo aseguramos que el flujo de productos no terminados entre los países sea el más fluido posible”.

Para la integración regional de América del Norte se deben sumar aspectos de tecnología e innovación. Por ello, es clave que se consideren temas que inicialmente no estaban en el tratado, como los mercados digitales, cuestiones de semiconductores y entender el rol que van a jugar los países asiáticos, remarca el ejecutivo de Bayer.

Hacia el futuro

Para la siguiente etapa del T-MEC, Bayer tiene en la mira la proveeduría local y trabajar con las mipymes. Eso incluye los empaques, la logística, los proveedores de innovación, de tecnología, plásticos o los mismos blísters. “Estamos haciendo un esfuerzo deliberado para seguir apoyando proveeduría local”, señala Bravo.

Bayer ya planea los siguientes 100 años en México y la mejora en la operación de la empresa e innovación son claves en ese camino. El directivo destaca que desde el consejo de administración de la compañía hay un esfuerzo por reinventar cada uno de los procesos con el uso de tecnologías hoy disponibles, que llegan a las personas que están en el campo y en las fábricas.

“Veo en 2030, en 2035, un Bayer mucho más ágil, capaz de traer soluciones a las necesidades de los clientes mucho más rápido de lo que antes lo hacíamos, entendiéndolos, conociéndolos mucho más, conforme ese diálogo y ese conocimiento se profundizan”, asegura el directivo.

Fuente: Bayer de México.