Essity quizá no resuene en la memoria de muchos consumidores mexicanos, pero los productos de esta empresa, de origen sueco, han estado en sus baños desde 1975. Artículos que van desde las toallas sanitarias Saba, el papel higiénico Regio y los pañales para adultos Tena hasta la marca de higiene profesional Tork, han mantenido a esta compañía como uno de los líderes del mercado de higiene personal en México.
La empresa como tal surgió en 2017, tras la división de SCA, fundada en Estocolmo en 1929. Essity adoptó las marcas de consumer tissue –papel higiénico, servilletas, pañuelos y servitoallas–, cuidado personal y productos médicos.
Atilano Sánchez, director general de Consumo México y Centroamérica de Essity, afirma que el país es el mercado más importante para la compañía en Latinoamérica y el cuarto más relevante global. “Se ha consolidado, durante muchos años, como un país motor de crecimiento para Essity”, enfatiza el directivo.
La historia de la compañía en el país surgió hace 50 años con la inauguración de una planta de producción de papel en Uruapan, Michoacán. Le siguió otra fábrica de artículos de cuidado personal, en Ecatepec, Estado de México, que actualmente es la segunda más grande del segmento para Essity a nivel global, con una producción mensual de aproximadamente tres millones de cajas de productos.
La empresa supera los 4,100 empleados en México, que es poco más del 10% de su plantilla laboral a nivel global. Además de las plantas en Uruapan y Ecatepec, tiene dos fábricas de papel en Monterrey, Nuevo León, y en Ciudad Sahagún, Hidalgo, así como una planta dedicada a su negocio de artículos médicos, con producción para marcas como Actimove, Cutimade y Deltacost.
Essity se mantiene como líder en varias de sus categorías, como el papel higiénico y las toallas. “Saba tiene la preferencia de dos de cada tres consumidores en el mercado mexicano en los diferentes segmentos que tenemos”, afirma Sánchez. “Y en incontinencia, donde también somos líderes, tenemos la preferencia de uno de cada dos consumidores que tienen esta condición”.
El directivo también indica que uno de cada cinco consumidores de papel higiénico en México prefiere la marca Regio, a pesar de la presencia de competidores más grandes en el sector, como Kimberly-Clark.
“En higiene femenina, incontinencia y cuidado especializado, Essity compite con una posición fuerte a través de marcas enfocadas en valor agregado”, dice Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex.
Essity ha mantenido un ritmo constante de crecimiento en el país. La empresa registró un aumento del 170% en sus ingresos en México durante la última década, al pasar de 7,735 millones de pesos en 2015 a 20,935 mdp en 2025, según el ranking ‘Las 500 empresas más importantes de México’.
Sin embargo, Essity no ha tenido un camino fácil para lograr estos resultados. El mercado de higiene personal en México, con un valor de 9,200 millones de dólares, de acuerdo con analistas consultados, se ha vuelto más competitivo gracias a consumidores con mayores exigencias de calidad, pero también con un bolsillo afectado por la inflación. “El consumidor mexicano se volvió mucho más racional: tras varios episodios inflacionarios, muchas familias migraron hacia formatos pequeños, marcas propias, promociones y compras más planeadas”, comenta Quiroz.
A decir de la analista, una de las áreas que presentó un mayor cambio en el consumo fue la de higiene femenina. La menstruación dejó de ser un tema tabú y ganó visibilidad pública, con discusiones mucho más abiertas sobre la salud menstrual y el acceso digno a los productos. “Sin embargo, todavía persisten rezagos importantes”, explica. “Encuestas recientes muestran que muchas niñas y adolescentes siguen enfrentando barreras de acceso a productos y condiciones adecuadas, incluso afectando asistencia escolar”.
Essity, con su marca Saba, ha tratado de adaptarse a este nuevo mercado, con nuevos productos, pero también con medidas de responsabilidad social. Por ejemplo, tiene una alianza con UNICEF desde 2019. Más de 220,000 niñas, niños y adolescentes han participado en intervenciones que combinan infraestructura, educación y cambio social y de comportamiento, mientras que 500 docentes han sido capacitados en temas de salud menstrual.
Atilano Sánchez explica que han enfocado sus campañas en el ciclo menstrual en su conjunto, pues incluyen la higiene íntima para los días en que la mujer menstrúa, como las toallas sanitarias; pero también parches calientes para los cólicos e, incluso, diferentes productos para el resto de días del periodo, como pantiprotectores o limpiadores para la zona íntima.
También hay una mayor exigencia de sustentabilidad por parte de las consumidoras, que demandan materiales más amigables con el ambiente, un menor uso de plásticos, empaques reciclables y transparencia en ingredientes. Eso ha obligado a rediseñar portafolios completos.“Hemos entrado al tema de la copa menstrual y otros productos sostenibles, a los que llamamos panties reusables, que pueden ser utilizados en diferentes periodos”, dice Sánchez.
A pesar de su liderazgo en varias categorías en el mercado de la higiene personal, Essity aún cuenta con áreas de oportunidad en varios de sus negocios. En el caso de la higiene menstrual, por ejemplo, el directivo indica que la demanda de pantiprotectores mantiene un crecimiento del 4% anual, pero puede aumentar si se incrementa la educación sobre su uso.
Sánchez también señala que esperan tener una mayor penetración de producto en los segmentos de servitoallas, frente a la costumbre de usar trapos para la limpieza de la cocina, y servilletas, en los que ya participan con la marca Regio. “Creemos que hay una oportunidad muy fuerte para generar distribución, penetración, intensidad y frecuencia de uso”, enfatiza. “Tenemos crecimientos exponenciales hacia delante”.