El escándalo de lavado de dinero que cimbró el sistema financiero nacional cambió a la banca. Después de que Intercam, CI Banco y Vector fueran señalados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por tener vínculos con el narcotráfico, varias instituciones financieras se hicieron con sus activos y, en menos de cuatro meses, dejaron de operar. Kapital fue una de esas empresas que salió de compras.
La institución financiera cofundada y dirigida por René Saúl adquirió en agosto los activos, incluyendo clientes, depósitos y créditos, de Intercam, además de la casa de bolsa y la operadora de fondos. Pero la estrategia y la escala de este banco no empezaron con esta compra, sino dos años atrás, en 2023, cuando adquirió Autofin. Saúl explica que la firma nació como una empresa de tecnología financiera en Estados Unidos, respaldada por fondos institucionales del país vecino, y que hace tres años intentó dos veces comprar Autofin. La primera fue a través de una licitación en la que quedaron en segundo lugar.
“Eso fue en abril de 2023 y estuvimos preguntando todo el tiempo cómo iban porque nuestro interés siempre lo manifestamos”, explica el empresario. “A finales de julio y principios de agosto, nos notifican que los otros compradores no pudieron juntar los recursos y fue cuando dijimos: ‘Hay que movernos rápido’”. Y lo hicieron.
Tanto, que el acuerdo se cerró con una servilleta como testigo legal y anecdótico. “Me presenté con Juan Antonio Hernández (fundador de Autofin) en una cita y le hice la oferta”, cuenta Saúl. “Le dije: ‘Pues, pásame tu servilleta’. Y ahí firmó. Compré un banco con una servilleta”.
Ese mismo año, levantó 40 millones de dólares y 125 mdd de financiamiento de deuda en una ronda Serie B.
Para entonces, Autofin era un banco pequeño: las cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores muestran que, en 2024, los activos eran de 6,359 millones de pesos. Para el cierre de 2025, la cifra ya alcanzaba los 65,084 mdp. Hoy, la institución tiene presencia en México, Colombia, España y Puerto Rico, pero México es el principal generador de ingresos.
El año pasado, tras el proceso de compra de Intercam y luego de cerrar una ronda de 86 mdd en septiembre liderada por Tribe Capital (que también respaldó la de 2023), Kapital consolidó el negocio y aunque solo atendía a las empresas de menor tamaño, redireccionó su estrategia para incluir a las grandes, medianas y transnacionales. Además, elevó su valuación hasta los 1,300 millones de dólares, lo que la llevó a entrar en el grupo de los unicornios mexicanos.
“En ese momento, lo hicimos porque las pymes representan el 50% del PIB del país, generan siete de cada 10 empleos y nadie les presta. El acceso al crédito para las pymes en México es muy bajo”, apunta Saúl sobre la apuesta.
Uno de los planes del gobierno federal, y que firmó con las instituciones financieras desde el año pasado, es incrementar el crédito que prestan los bancos a estas empresas y reducir las fricciones en los requisitos.
Los bancos acordaron este año que iban a elevar el financiamiento a pymes del 38 al 45% del PIB, y aunque algunos consideran que es un reto porque se deben implementar varias medidas desde el gobierno, como juzgados que ayuden en la resolución de controversias, coincidieron en que esto ayudará al crecimiento del país.
“De hecho, es uno de los puntos del Plan México, cosa que a nosotros nos pareció fenomenal y que venimos haciendo”, sostiene Saúl.
En marzo de este año, Moody’s Local México subió la calificación del grupo financiero a A.mx desde A-.mx con perspectiva positiva. Casi en paralelo, HR Ratings asignó la nota HR A+.
“La mejora en las calificaciones de Kapital Bank responde a la integración ordenada y rápida de activos estratégicos y áreas clave de negocio de Intercam, realizada en septiembre de 2025”, señaló Moody’s. “Esta operación permitió incorporar un negocio rentable en marcha, con continuidad del capital humano y la plataforma operativa, así como una capitalización acorde con el nuevo nivel de calificación”. Para la calificadora, el principal reto hacia el futuro será recuperar, en el mediano plazo, los niveles de operación y volumen de negocio observados en los activos de Intercam durante el primer semestre de 2025.
Kapital considera que el episodio de lavado de dinero, que le permitió convertirse en el grupo que ahora es, es un riesgo latente, pero también que ha trabajado para que los procesos de la institución financiera sean robustos.
Sobre la compra de Intercam, Saúl señala que la oferta fue adecuada y que antes de que el regulador se decidiera por ellos, habían rechazado un par de propuestas. “Nos pusimos a resolver los problemas de una manera rápida”, afirma Saúl.
El cofundador considera que su ventaja competitiva en la compra de Intercam fue su proceso de onboarding digital y el uso de inteligencia artificial para detectar problemas de cumplimiento y lavado de dinero de manera más ágil y eficaz.
Los planes de Kapital no se quedan aquí. Hacia adelante, aunque Saúl no señala una fecha posible, pretende ser la primera empresa mexicana en realizar una Oferta Pública Inicial (IPO) dual en Estados Unidos y México.
Tras consolidar la venta de equipos celulares como el núcleo de su negocio, Macropay decidió ampliar su oferta comercial con la intención de dejar de depender exclusivamente del mercado de la telefonía móvil y avanzar hacia un ecosistema más amplio de productos y servicios.
El año pasado, incorporó incluso una vertical de préstamos. Además, lanzó su propio Operador Móvil Virtual (OMV), en la red de Altán Redes bajo la marca Macropay, como un servicio de valor agregado orientado a fortalecer la fidelización de los clientes. Actualmente, cuenta con 150,000 usuarios. Pero Osorio reconoce que aún las ventas principales corresponden a teléfonos.
Con esta estrategia, el CEO de Macropay asegura que busca consolidar a la empresa como “un retail con una financiera encima”, en un mercado donde identifica como principales competidores a Coppel y Grupo Elektra, más que a las compañías de telecomunicaciones.
Además, revela que la expansión no se limitará a México. Macropay llevará su modelo de negocio a Guatemala, tras diversas reuniones con el cónsul de ese país para concretar su llegada al mercado guatemalteco. “El diplomático nos buscó porque quiere meter inversión en su país. Y vio una de nuestras tiendas en Quintana Roo y le gustó el concepto”.
Por ahora, Macropay ya cuenta con el RFC necesario para operar en Guatemala. La expectativa es abrir su primera sucursal en los próximos meses y, en el mediano plazo, alcanzar entre 30 y 50 tiendas en ese país. “Nuestro modelo de negocio puede funcionar en toda Latinoamérica”, destaca. “Es un tema de hacer nuestra primera operación fuera de México y esperamos que nos vaya bien”.