Las empresas mineras vivieron en 2025 un año de ensueño, con un alza del 34.1% de los ingresos en todo el sector, ante el repunte histórico en los precios del cobre, el oro y la plata que, en 2025, subieron 41%, 68% y 140%, respectivamente, debido a una combinación de inflación persistente, tensiones geopolíticas, transición energética y una mayor demanda industrial.
El auge benefició tanto a productores de metales preciosos como a empresas enfocadas en minerales industriales. Compañías con fuerte exposición a la plata y al oro, como Fresnillo, Peñoles y Torex Gold, capitalizaron el rally de los commodities, mientras que firmas ligadas al cobre y al zinc aprovecharon la expectativa de una demanda estructuralmente más alta asociada a infraestructura energética y movilidad eléctrica. El resultado fue un año marcado por mayores ingresos, expansión operativa y un renovado interés de los inversionistas en una industria que vuelve a colocarse entre las más rentables del país.