Valeo

Innovar o quedar atrás

En medio de la desaceleración del mercado automotriz global y la presión eléctrica, la empresa apuesta por México como pilar de su estrategia.

Por: Selene Ramírez

La industria automotriz mexicana atraviesa uno de sus momentos más complejos. En 2025, en el país se produjeron 4.09 millones de vehículos, 2.6% menos que en el año anterior, y perdió su lugar entre los cinco mayores fabricantes del mundo, para retroceder al séptimo puesto en el ranking de la Organización Internacional de Fabricantes de Automóviles (OICA).

Apuesta. Ante los cambios en la industria automotriz global, Marco Hernández trazó una ruta de crecimiento para la empresa con base en la tecnología. Foto: CORTESÍA

Al mismo tiempo, los aranceles impulsados desde Washington tensaron las cadenas de suministro que cruzan la frontera, con piezas que, en algunas ocasiones, la recorren hasta una docena de veces antes de quedar terminadas, de acuerdo con la International Trade Administration (ITA). Y el debate sobre el futuro del T-MEC instaló la incertidumbre como clima permanente del sector.

Sin embargo, en las oficinas del Tech Center que Valeo inauguró hace menos de dos años en Querétaro, la conversación no gira alrededor de la crisis. “Entendemos que hay factores que están cambiando y los vemos como oportunidades”, dice Marco Hernández, director nacional de Valeo en México, con la convicción de quien lleva años leyendo el mercado automotriz desde adentro.

“Tenemos una estrategia que nos marca el camino de 2026 al 2028 de seguir creciendo a través de incrementar nuestro contenido tecnológico”, agrega.

Valeo no es un actor secundario en este escenario. Fundada en Francia en 1923 y presente hoy en más de 30 países, la compañía ocupa el puesto 13 en la lista de los 100 principales proveedores mundiales de autopartes de 2025, elaborada por Automotive News. México es uno de sus puntos estratégicos en el mapa, pues de las 18 fábricas que opera en Norteamérica, más de dos terceras partes están en el país, 14 plantas distribuidas en Querétaro, San Luis Potosí, Lerma (Estado de México), Río Bravo (Tamaulipas), Puebla y Ciudad Juárez (Chihuahua), lo que convierte al país en el corazón productivo de su estrategia regional, asegura Hernández.

Hay razones concretas para explicar el optimismo del ejecutivo. Eric Ramírez, director para América Latina y el Caribe de Urban Science, firma global de consultoría especializada en la industria automotriz, apunta que si bien los aranceles estadounidenses representaron una presión real para toda la cadena, las órdenes ejecutivas firmadas por el presidente Donald Trump en abril de 2025 terminaron favoreciendo más a los fabricantes de partes que a los ensambladores de vehículos completos, al exentar de aranceles las autopartes que cumplen con las reglas de origen del T-MEC.

“Eso está rompiendo la cadena de incrementos de precio”, explica. “Y para los proveedores con presencia en ambos lados de la frontera (como Valeo) abre la posibilidad de ajustar destinos y clientes para estructurar su negocio de forma más eficiente”.

Ramírez apunta que la caída de México al séptimo lugar en producción mundial no necesariamente se traduce de forma inmediata en un golpe para los proveedores de primer nivel. La estructura de negocio de los Tier 1, con múltiples clientes y destinos, actúa como amortiguador frente a los movimientos coyunturales del mercado. “Un proveedor como Valeo puede dejar de surtir sistemas a una planta en México y compensar incrementando su suministro a plantas en Estados Unidos u otros países”, asegura el especialista.

Crecer cuando el mercado se contrae

Las ventas globales de Valeo tocaron su punto más alto en 2023, con 22,044 millones de euros (aproximadamente, 26,000 millones de dólares), para luego registrar caídas consecutivas: del 2.6% en 2024 y del 2.9% en 2025, cerrando ese año en 20,903 millones de euros (cerca de 25,000 mdd). El patrón refleja la desaceleración generalizada del mercado, cuando las ventas de autos nuevos se estancaron, aunque se proyecta un crecimiento del 2.3% entre 2025 y 2029, según estimaciones de la ITA.

Sin embargo, para Valeo, la historia de México es distinta. Las ventas en el país avanzaron a 58,264 millones de pesos en 2025, un incremento del 7.6% que posicionó a México como el equivalente al 15% del total de los ingresos mundiales de la empresa.

“Durante los años de salida de la pandemia pudimos tener nuestro order intake bastante sano”, explica Hernández. “Proyectos ganados en 2022, 2023 y 2024 nos permitieron aumentar nuestro contenido por vehículo y, por ende, nuestras ventas, a pesar de todas las dificultades que se presentaron durante 2025 y que hoy continúan en 2026 con los temas geopolíticos”.

La lógica detrás de ese crecimiento contracíclico es que si bien el número de autos vendidos no aumenta significativamente, el valor tecnológico incorporado en cada unidad sí lo hace. El contenido tecnológico y los aspectos de seguridad son cada día más importantes, y hay oportunidad de crecer ofreciendo diferenciación tecnológica.

Cuando Hernández describe las áreas de negocio con mayor tracción, menciona tres vectores que, no por casualidad, coinciden con las tendencias que la International Trade Administration identifica como los grandes motores de la industria automotriz en la región: la conducción autónoma y asistida (ADAS), los vehículos definidos por software y la electrificación.

En materia de ADAS, Valeo produce desde cámaras delanteras y traseras para el estacionamiento asistido hasta radares y sistemas LIDAR para el manejo autónomo de mayor nivel. “Gracias a ello, hemos tenido un número de proyectos importantes”, explica el directivo.

En el frente de los vehículos definidos por software, la empresa apuesta a que la tendencia de sustituir centenares de unidades de control electrónico (ECU) por unidades centrales de cómputo generará una demanda sostenida de soluciones donde, asegura, compite con ventaja, mientras que la electrificación completa el triángulo estratégico. “Somos líderes mundiales en soluciones para vehículos eléctricos; diseñamos sistemas inteligentes de gestión térmica que optimizan el rendimiento de las baterías”, agrega.

A estas tres avenidas de trabajo se suman las apuestas en experiencia de cabina, como sistemas de control de temperatura en asientos, infotainment e iluminación interior personalizable y los programas de economía circular bajo el esquema 4R (reducir, reutilizar, remanufacturar, reciclar), que atienden la creciente exigencia de descarbonización de los fabricantes de equipo original (OEM).

“Hace muchos años, los proveedores simplemente integraban, hacían etapas finales de ensamble. Pero, a partir de las exigencias de contenido regional, los Tier 1 tienen que ser tecnólogos”, explica Ramírez. La lógica es de control en cadena, pues quien posee la propiedad intelectual controla el diseño, los subsistemas, los componentes y deja de ser ensamblador para convertirse en desarrollador de sistemas completos. “Eso le da todo el poder para hacer propuestas de alto grado de integración y controlar su propio destino”.

Querétaro como laboratorio

La pieza que mejor ilustra el giro estratégico de Valeo en México es su Tech Center en Querétaro. Hasta hace poco, los centros de desarrollo de la compañía se concentraban en Asia, pero la apertura de este en el Bajío responde a la filosofía que Hernández resume como “local para local”.

“Empezamos retando la habilidad de nuestra gente haciendo mantenimiento de proyectos ya en producción, y en menos de 24 meses hemos sido capaces de encargarnos desde cero del diseño, el desarrollo de la tecnología, hasta su planeación para la manufactura y la manufactura misma”, describe el directivo.

La curva de aprendizaje fue acelerada: si en el primer semestre del año pasado tenía menos de 50 ingenieros, el centro proyecta llegar a cerca de 200 al cierre de este y superar los 250 para 2027. El perfil de esos ingenieros, especialistas en software embebido, control boards y desarrollo de patentes, da una pista sobre el tipo de innovación que Valeo quiere anclar en México.

“Muchos de los desarrollos los hacemos nosotros 100% aquí en casa a través del desarrollo de patentes, buscando cómo diferenciarnos de la competencia”, afirma Hernández. El Tech Center de Querétaro registró tres patentes en 2024, seis en 2025 y dos en lo que va de 2026, con una meta de cerrar el año en 15 acumuladas.

Valeo México da empleo directo a más de 12,000 personas, en un sector que, según datos del INEGI y de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), aportó el 4.5% al PIB en el tercer trimestre de 2025.

Para 2026, Hernández anticipa un desempeño global similar al de 2025, con un crecimiento moderado.

Mirar al futuro

Pero el horizonte que le produce mayor entusiasmo está un año más adelante. “A partir de 2027 es cuando, a través de todos los proyectos que ganamos durante 2023 y 2024, y que llegan a manufactura ese año, vamos a ver un despegue de nuestras ventas por encima de los 22,000 millones de euros a nivel global”, asegura.

Esa perspectiva está enmarcada en el plan estratégico Elevate, que traza la ruta de Valeo para el periodo 2026-2028. Sus tres ejes son el incremento del contenido tecnológico por vehículo, la mejora de la propuesta de valor para los OEM y el aumento de la presencia de software propio en los automóviles.

La IA aparece como un habilitador que permitirá desde el desarrollo de productos hasta las líneas de manufactura. Valeo apuesta a que esta herramienta le ayudará a mejorar ingresos y rentabilidad.

De cara al futuro, Ramírez desplaza el foco de atención del mercado interno mexicano hacia el norte. “Me preocupa más que haya un enfriamiento en Estados Unidos”, dice, con franqueza. Si cuatro de cada cinco vehículos fabricados en México tienen como destino la exportación y el 85% de esas exportaciones van al mercado estadounidense, la salud de la demanda en ese país importa más que cualquier cifra local.

Por ahora, el mercado norteamericano muestra señales moderadas pero positivas, el riesgo, dice, está en no leer a tiempo los cambios de señal, como ocurrió con el freno a los incentivos para vehículos eléctricos y el consecuente giro hacia los híbridos. La fórmula probada, concluye Ramírez, es mayor integración, mayor propiedad intelectual y mayor inversión en talento, algo que considera que Valeo está haciendo.

Al final de la conversación, cuando se le pide a Hernández resumir en una frase el papel que Valeo quiere jugar en la próxima etapa de la industria automotriz en México, el directivo asegura que la respuesta está en la tecnología. “Vemos en la innovación y en la tecnología el pilar más importante para la mejora de la movilidad, haciéndola más inteligente, segura y sostenible. Que Valeo siga siendo un socio estratégico para nuestros clientes”.