Los pasillos de Palacio Nacional han sido testigos del trasiego de empresarios en los últimos meses, reuniones que, hace un año y medio, pocos habrían anticipado.





Por las dependencias del emblemático edificio del Zócalo han desfilado Ricardo Salinas Pliego, de TV Azteca; Bernardo Gómez, de Televisa; Olegario Vázquez Aldir, de Grupo Imagen; Carlos Hank González, de Banorte; Miguel Alemán Magnani, de Interjet; Daniel Chávez Morán, de Vidanta; Miguel Rincón Arredondo, de Bio Pappel, y Sergio Gutiérrez Muguerza, de Deacero. Son los hombres del presidente, los miembros del consejo asesor empresarial del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los protagonistas hablan poco de qué ocurre en estas reuniones, que tienen lugar de manera periódica y en las que se ha hablado, por ejemplo, de los principales proyectos de infraestructura de la administración.

Chávez Morán señala que López Obrador está “buscando escuchar”. “Hay temas diversos que tienen que ver con el desarrollo del país y él quiere conocer la opinión de unos cuantos mexicanos que han demostrado que pueden manejar recursos, que pueden desarrollar empresas que tienen una visión distinta. La función fundamental de un consejo es crear un pensamiento lateral que le pueda ser útil a quién está de efectivo en el ejecutivo”, afirmó en una entrevista realizada en mayo.

Pero los hombres del presidente no son los únicos que se han acercado a López Obrador, que suavizó su posicionamiento contra ciertos círculos empresariales una vez llegó al poder, aunque sin llegar a comprometer ciertas posiciones. Bien lo sabe Rincón Arredondo. Bio Pappel tuvo que renunciar a un contrato para proveer el papel de los libros de texto de la Secretaría de Educación Pública, que ganó a través de una licitación, “para apoyar la visión de transparencia a prueba de suspicacias que promueve el presidente de la República”, señaló el empresario en una carta. Poco antes, López Obrador le había solicitado públicamente que se retirara del contrato.

Antonio del Valle Perochena, presidente del Consejo Mexicano de Negocios, quien también se ha reunido varias veces con el presidente, señala que se ha logrado una buena interlocución. La relación de López Obrador con los empresarios no ha sido tersa, precisamente, a lo largo de los años. Pero parece haber entrado en una nueva etapa. Una que le ha permitido cerrar renegociaciones con empresas como Carso Energy, de Carlos Slim, y que el empresario compareciera en su conferencia de prensa matutina para explicar cómo había sido el acuerdo. Slim estuvo también en el primer informe de gobierno del presidente, junto a Carlos Salazar, líder del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), y el propio del Valle.

Eso sí, el presidente no quita el dedo del renglón. “Ya es un hecho, por ejemplo, la separación del poder económico del poder político”, señaló en su informe.








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